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Así fue España: El Cid (XIV): La batalla de Cuarte - 24/11/25
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Con César Vidal y Lorenzo Ramírez.
https://www.cesarvidal.tv/asi-fue-espana/videos/el-cid-xiv-la-batalla-de-cuarte-24-11-25
En este episodio de Así fue España, César Vidal y Lorenzo Ramírez profundizan en uno de los episodios decisivos de la vida del Cid Campeador: la conquista y defensa de Valencia frente al poderoso ejército almorávide. Tras tomar la ciudad en 1094, Rodrigo Díaz de Vivar pone en marcha un modelo de gobierno sorprendentemente moderno: rebaja drásticamente los impuestos, garantiza la justicia independiente para cristianos y musulmanes, devuelve propiedades a sus legítimos dueños y consolida una convivencia estable para asegurar la retaguardia antes de la inevitable ofensiva africana.
El episodio reconstruye —a partir de crónicas árabes como la de Ben Alcama— cómo el Cid afrontó la amenaza almorávide con una mezcla de prudencia, psicología, diplomacia y una genial estrategia militar. Se narra en detalle la célebre Batalla de Cuarte, donde el Campeador derrotó a un ejército muy superior mediante una táctica de pinza tan brillante que aún hoy se estudia en manuales militares: un ataque frontal que fingía retirada para vaciar el campamento enemigo y un golpe definitivo desde la retaguardia.
Esta victoria, la primera gran derrota almorávide en la península, marcó un antes y un después en la Reconquista y reforzó la leyenda del Cid como líder militar y político. Un episodio apasionante que muestra cómo la inteligencia estratégica y la moral pueden cambiar el curso de la historia.
Así fue Spagna, con César Vidal y Lorenzo Ramírez.
SPEAKER_01Estamos de regreso y estamos de regreso para dar inicio a ese programa doble y sesión continua que todos los lunes dedicamos en la voz a la cultura hispánica. Ya saben que empezamos siempre con esa historia de España que les han ocultado, les han mentido, les han tergiversado, les han reinterpretado de la manera más embustera posible. Pues nosotros les contamos siempre la historia de España tal y como fue realmente. Guste a quien guste y disguste a quien disguste. Y por supuesto, para ese cometido se queda siempre con nosotros un ratillo más, don Lorenzo Ramírez, al que vuelvo a saludar. Muy buenas noches, don Lorenzo.
SPEAKER_03Muy buenas noches, encantado, como siempre, de acompañarle en esta miniserie casi, ¿no? Que estamos haciendo sobre ellos.
El Cid Consolida Valencia
SPEAKER_01Bueno, serie porque llevamos dos meses por lo menos. Sí, de mini nada, ¿no? De mini nada. De mini nada. Esto es una serie en todas las condiciones. Y luego, cuando se vaya don Lorenzo, y ya hemos acabado con esta parte de la vida del CID en la que estamos ahora, ya saben que entramos en la segunda parte de ese programa doble y sesión continua que dedicamos a la cultura hispánica todos los lunes en la voz, y que ahí nos adentramos dentro de la lengua española, que es el mayor regalo que ha dejado España al acervo común de la humanidad. Y ahí, con sus palabras al aire, Doña Sagrario Fernández Prieto nos ayudará a hablar y escribir algo mejor, un poquito mejor en español. Pero bueno, bueno, nos quedamos el otro día, Don Lorenzo y.
SPEAKER_03Vamos a sacar el RISC, el RISC medieval, prácticamente, ¿no? Vamos a hablar de estrategia militar, de hecho. Exactamente. De lo que vamos a hablar hoy, la primera vez que yo que escuché hablar, en este caso leer, fue en un manual militar.
SPEAKER_01Efectivamente, efectivamente, efectivamente. Bueno, el Cid había conquistado Valencia, lo estuvimos viendo el otro día, y por supuesto, sabía que los almorávides que se habían retirado iban a caer en cualquier momento sobre esa Valencia reconquistada. ¿Qué hace el Cid? Bueno, pues el Cid, que era un personaje que yo creo que nuestros oyentes habrán ido descubriendo que tenía muchísimos más dones y muchísimas más cualidades que las de simplemente subirse a caballo y sacar la espada, es un personaje que era muy consciente de la importancia de la retaguardia, que era muy consciente precisamente de cómo había que mantener el frente interno. Estaba en Valencia, es verdad que en Valencia había poblaciones cristianas, los mozárabes, es verdad que habían venido castellanos con él en sus meznadas, pero seguía existiendo un importante partido africanista o almoravidista que estaba deseando que vinieran los almorávides y desalojaran al CID. Y el CIT decide en ese momento que necesita cohesar la retaguardia, que necesita cohesar todo lo que es el Frente Interno. Y entonces, a los cuatro días de entrar triunfalmente en Valencia, cuatro días literales, el CIT ordena, pregona por la ciudad y por su término, que los honrados hombres, este es el término habitual, se reunieran en el Palacio de los Jardines de Ben Abdelasid, donde él estaba, porque les iba a exponer aquello que iba a ser los patrones de su gobierno en el fondo. La hoja de ruta, diríamos. La hoja de ruta, que dirían algunos, efectivamente. De esta manera, el lunes 10 de junio del año 1094, vinieron toda la gente de la villa, vinieron los castilleros de las fortalezas que había alrededor, y entonces ahí aparece el Cid y les dice lo que va a ser su obvia. Fíjese usted hasta qué punto tenemos certeza de la historia en este sentido, que quien recoge el discurso del Cid es precisamente un enemigo, es Ben Alcama. Y lo escogió, además, de una manera muy cuidadosa, porque él era consciente de la astucia que tenía el Cid, de cómo el Cid estaba fortaleciendo ese frente interno. Dice Ben Alcama al respecto, que lo que les dije el Cid de entrada fue lo siguiente. Yo soy hombre que nunca tuve un reino, ni nadie de mi linaje lo ha tenido, pero desde el día que a esta villa vine, siempre me pagué de ella, la deseé y rogué a nuestro Señor Dios que me la diese. Y ved cuál es el poder de Dios. El día que yo llegué para sitiar a Yubala no tenía más que cuatro panes, y me ha hecho Dios tal merced que gané a Valencia y soy de ella dueño. Pues ahora, si yo bras en ella con justicia y encaminara bien sus cosas, Dios me la dejará. Pero si obro mal con soberbia y de forma torcida, sé de sobra que me la quitará. O sea, de entrada, el Cid dice, bueno, aquí que no quede la menor duda. Esto es un cronista árabe el que escribe esto. Esto lo escribe un cronista árabe.
SPEAKER_03Habría que abrir ese melón, el de por qué la poca información que tenemos es de cronistas árabes.
SPEAKER_01Sí, claro, que los árabes no envidiaban al Cid, podían pensar otras cosas del Cid. En parte lo admiraban, en parte lo aborrecían como enemigo.
SPEAKER_03Más que nada, ya no solo por el sentido de la exposición, porque hay una exposición. Porque si nos vamos al lado cristiano, poca excepción de la vida. No, ahí está.
Justicia, Diezmo Y Paz Interior
SPEAKER_01No, ahí la envidia era muy hispánica y queda muy poca señal de lo que hizo el Cid. Pero es interesante que el Cid reúne a la gente y lo primero que dice es, bueno, Valencia es estupenda. Yo, desde que la vi deseaba tener Valencia, pero de no haber sido por la ayuda de Dios, yo no hubiera podido ganar Valencia. Y a continuación dice: Ojo, que esto no significa que yo pueda hacer cualquier cosa. Precisamente como es Dios la clave de que yo tenga Estado Valencia, efectivamente, si yo me comporto de una manera justa, Dios me la conservará. Y si no me comporto así, yo sé de sobra que me la quitará. Bueno, y cómo demuestra el Cid que efectivamente va a gobernar de manera justa, bajando impuestos. Que tomen nota los gobernantes de lo que es el gobierno justo. El CID aquí inmediatamente dice, bueno, ¿y cómo se demuestra que yo voy a actuar con justicia? Bajando drásticamente los impuestos.
SPEAKER_03Los comerciantes en las puertas de Valencia, que ya estaban otra vez reedificando todo lo que tenía también que ver con esos intercambios de productos agroalimentarios, la propia huerta valenciana, bajas impuestos, la gente sale de un asedio tremendo con hambre, con ganas de funcionar, le baja los impuestos todo a favor.
Se Acerca El Ejército Almorávide
SPEAKER_01Todo el mundo ha encantado. ¿En cuánto se quedan los impuestos? Los impuestos de los reinos de taifas eran elevados porque eran cortes muy refinadas, de las que vivía muchísima gente, había mucho parásito, y claro, para mantener siempre los aparatos de castas privilegiadas con pesebreras de parásitos, los impuestos cada vez van subiendo más. Eso es un sin parar. Pero claro, aquí lo que sucede es que inmediatamente, inmediatamente, lo que dice el CID es: yo voy a cobrar tan pocos impuestos como los almorávides. El diezmo. Aquí la gente paga el diezmo y después, con el 90% de lo que ha ganado, que haga lo que quiera. Bueno, esto en España, si alguien bajara los impuestos al diezmo. Esto sería chantaje fiscal. En fin, no habría manera de mantener la Generalidad de Cataluña, que se aterraría con esta posibilidad. Ni el gobierno de la Comunidad de Madrid tampoco. Ni el gobierno de la Comunidad de Madrid. Bueno, esto, además, como era lo que decían los almorávides, pues al partido africanista, al partido que eran seguidores de los almorávides, el principal argumento que tenían, que era que iban a bajar los impuestos al 10%, se lo hunde. Pero además el CID da un paso más allá que es enormemente inteligente, y es que él dice que va a juzgar todos los asuntos que haya, cualquier pleito, cualquier disidencia que pueda haber, la va a juzgar dos días a la semana, el lunes y el jueves. Pero, pero, si alguno viera que efectivamente existe una enorme urgencia, puede acudir a él para que juzgue los asuntos cualquier día que quiera. Bueno, esto era algo tremendo, porque por un lado significaba que el CIT se convertía en un juez común, y en un juez común para musulmanes, para cristianos, no había jueces por cada religión como era lo habitual, pero al mismo tiempo era un juez supremo de apelación y de agravios. Lo cual, por un lado, implicaba una pérdida del control que tenían sobre el sistema judicial las distintas comunidades, pero te garantizaba que iba a haber una justicia independiente y que la justicia sea independiente es una clave indispensable para que pueda existir seguridad jurídica. No solamente eso, en un momento determinado lo que pasa es que existe el hecho de que aquellas tierras que se han ocupado en el curso de los dos años y medio que transcurre aproximadamente con el cerco de Valencia, con la llegada y retirada de los almorávides, etc., esas eran tierras que había que devolver a sus justos propietarios, en su mayoría musulmanes, aunque esos musulmanes tenían que pagar el gasto que se hubiera hecho en esas tierras durante esos dos años y medio. ¿Cuál era la condición para que hubiera una justicia independiente, se evitara el saqueo que se había producido y al mismo tiempo hubiera una benevolencia total y absoluta manifestada en la bajada de impuestos? Bueno, pues muy sencillo, hay una condición. Los valencianos, en adelante, jamás van a poder pedir ayuda extranjera contra el CIDAR. Y en este sentido, la jugada es una jugada verdaderamente impresionante. El discurso que el cronista Moro relata, pues es un discurso en el cual él dice Y ahora quedaos en vuestra tierra muy seguros. Aquí, este frente queda absolutamente consagrado. De todas formas, como el Cid confiaba en los efectos de su benevolencia, pero tampoco era un ingenuo. Decía que dejaba el palacio en el que se había sentado y que se establecían los arrabales de Villanueva y de Alcuria, con lo cual estaba pegado a la ciudad de Valencia, les dejaba a los valencianos en posesión incondicional de su ciudad y de su mezquita, y esto iba a tener un peso enorme, porque otras capitulaciones de rendición que se iban a firmar en el futuro eran una serie de capitulaciones que se iban a basar en la generosidad del CIDA. Es decir, aquí efectivamente hay una posibilidad de un gobierno justo, de un gobierno que reduce enormemente la carga impositiva, los almorávides, esto no nos lo van a mejorar, ni siquiera nos lo van a igualar, y al mismo tiempo, pues una serie de abusos que hayan podido existir son abusos que se van a corregir. ¿Cómo estaría de segura la situación del CID? Que a pesar de que era más que posible que regresaran los almorávides, llamó en ese momento a su lado, a su mujer, a doña Jimena, y a sus tres hijos, Diego, Cristina y María, que habían estado dando vueltas los pobres con esto del destierro desde hacía años y que ahora finalmente iban a tener. Exactamente, y ahora, pues lo que iba a suceder es que iban a estar en una situación de tranquilidad en esa Valencia conquista. Como hemos comentado en algún programa anterior, la toma de Valencia por el Cid, bueno, realmente fue un golpe tremendo para los musulmanes. Esto Bembassán lo reconoce en su crónica, y por supuesto hubo musulmanes que se apresuraron a enviar de nuevo cartas al emperador almorávide Yusuf, sobre todo los musulmanes de la región de Denia, para que acudiera en su ayuda. A Yusuf esto le hacía maldita la gracia, pero él era consciente de que no podía dejar Valencia en manos del Cid. Y entonces se trasladó a Ceuta y allí reunió inmediatamente un ejército almorávide para que pasara a la península. Ejército que colocó bajo el mando de su sobrino Muhammad ben Techúfin.
SPEAKER_03Que ya había estado en España y que se había dado la vuelta. Se conocía el terreno. En su momento se había también dado la vuelta cuando la toma de Valencia, porque Yusuf estaba mayor y ya estas cosas no iban. No iba, efectivamente.
SPEAKER_01Las primeras noticias de que los almorávides han reunido un ejército impresionante en el norte de África. llegan a Valencia a finales de agosto del 1094, cuando ya los almorávides estaban en Murcia. Y efectivamente, efectivamente, entre los seguidores del CIT, pues Cunde, no voy a decir el pánico, pero desde luego sí la alarma. La forma en que responde el CID es inmediata y además férrea. Ordena a los valencianos que entreguen todo instrumento de hierro, porque hasta el último clavo. Para fundirlo, ¿no? Y sí, y también para evitar que haya gente armada en la ciudad y que en un momento determinado pudiera actuar. Algunos de los moros más tendentes a sumarse a los almorávides los echó de la ciudad y, mientras tanto, se dedica a esperar y a preparar el campo de batalla. Para que la gente se haga idea del ejército almorávide que avanzaba hacia Valencia, que había desembarcado en España el 13 de septiembre de 1094, el día antes del Ramadán, que recordemos que es el mes del ayuno musulmán, se sabe que iban al menos 4.000 soldados de caballería, que es un contingente de caballería muy respetable, y desde luego de infantería había muchísimos más millares. Pero además, cumpliendo órdenes de Yusuf, los moros de Al Ándalus, especialmente los que estaban en lo que ahora conocemos como Andalucía, llegaron inmediatamente a sumarse a las tropas de los almoralgues. Para ellos era obvio que aquí se estaba jugando todo y acabaron acampando en un llano, en una llanura muy extensa, que estaba como a una legua al occidente de Valencia, al oeste de Valencia, una llanura que era conocida como la Llanura del Cuarte. Y se llamaba del Cuarte porque se extiende o se extendía a partir del cuarto miliario de la vía romana, que salía de la Puerta de la Culebra o Bebelhanes, y que además es una zona enormemente fértil, donde se podía mantener un ejército de 4.000 jinetes, que no es poco. Cuando estas noticias llegan y los almorávides y sus aliados moros andalusíes están tan cerca de Valencia, bueno, pues hubo muchos cristianos que dijeron aquí lo mejor que podemos hacer es retirarnos. No va a ser posible resistir este embate, y aquí lo que tenemos que hacer es retirarnos. Y aquí quien mantiene la calma, quien mantiene la serenidad, quien mantiene la sangre fría es el Cid que dice, bueno, no solamente es que no nos retiramos, sino que además vamos a entrar en la guerra psicológica, en la guerra de propaganda. Y aquí el Cid realiza una jugada muy hábil que indica hasta qué punto conocía cómo eran sus contemporáneos. El Cid tenía la práctica de consultar agüeros. No está muy claro que se creyera lo de los agüeros, lo que llamaban catar las aves.
SPEAKER_03Bueno, esto es nada más viejo que esto lo hacía. Prácticamente todos, ¿no?
SPEAKER_01Exactamente. Esto venía de Babilonia, de Grecia, de Roma, que era efectivamente mirar las entrañas de las aves.
SPEAKER_03No salía vivo casi nunca.
Propaganda, Agüeros Y Pedir Refuerzos
SPEAKER_01No lo tenía bien, y entonces se suponía que las entrañas de las aves se podía ver lo que iba a suceder en el futuro. Esto es dudoso que el CIS se lo creyera. Pero lo que hacía siempre era que se producía esa acción de los agüeros, de los agoreros, y a continuación decía que, según los agoreros, les vamos a dar una somanta a los almorávides que no se van a recuperar. Con lo cual, la gente que creía en este tipo de previsiones, pues inmediatamente decía, este se va a imponer a los almorávides. Claro, esto, si usted se fija, es un poco lo mismo que sucede en España con determinadas encuestas electorales, que siempre le dan ganador a Pedro Sánchez por muy mal que estén las cosas y por muchos golpes que le vaya proporcionando, le vaya propinando la Administración de Justicia, pero ahí tiene usted a Tezanos que dice que el Partido Socialista no para de avanzar. Y hay gente que se lo cree, y gente que, como solo vota ganador, pues sigue votando al Partido Socialista. Bueno, pues Tezanos no ha inventado nada, ¿eh? Mete la estadística por ahí, pero está siguiendo exactamente una forma de engañar a la gente anunciando el futuro que tiene una larga tradición en la historia de España, porque la gente que recuerde cuando hablamos de Sertorio, cuando hablamos de la Hispania romana, recordará que Sertorio tenía una cerbatilla, y entonces la cervatilla se acercaba a veces a Sertorio, le lamía la oreja, y Sertorio lo que decía es que no me está lamiendo la oreja, me está diciendo lo que va a pasar en el futuro, que es que les vamos a dar un palizón a las legiones romanas que les vamos a encender el pelo. Decía que se le había regalado la diosa directamente. Exactamente. Exactamente. Y entonces, con el cuento de la cervatilla, bueno, pues Sertorio se hizo el amo y fue el primero que fundó una universidad en España, todavía Hispania, y que desde luego mantuvo en jaque a las legiones durante años. Bueno, pues el Cid no utilizaba la cervatilla. Yo no sé si conocía el extorcito.
SPEAKER_03No le avisó la cervatilla de la tradición que le vendría luego a Sertorio, que ya le podía haber avisado, ¿no? De la mía a la oreja le podía haber dicho a Sertorio que te vas a la caja de pino.
La Estrategia De Cuarte
SPEAKER_01Lo cual demuestra que esto era sobre todo Pierre, como dicen aquí, es decir, relaciones públicas. Bueno, pues el Cid no utilizaba a una cervatilla, pero ya iba diciendo que me entra de lo que va a pasar en el futuro y estos están perdidos, y aquí el que me impongo soy yo. Que el Cid de esto seguramente no se lo creía y lo utilizaba como una manera de mantener engañada a la gente, pues hombre, casi se desprende del hecho de que, a pesar de que decía que las aves dejaban claro que iba a ganar el enfrentamiento con los almorávides, vamos, no perdió tiempo en pedir tanto a Alfonso VI de León como a Pedro de Aragón que le mandaran refuerzo. Por eso de que, en fin, esto de las aves está bien para engañar al populacho, pero aquí tenemos que reunir un ejército importante. El ejército impresionante almorávide, a las órdenes de Mohammed, llega al cuarto y ahí acaba los ayunos del Ramadan. Y cuando aparece la luna nueva del mes de Shawal, al atardecer del 14 de octubre del 1994, bueno, los almorávides, los saharianos, los magrebíes, los andalusíes, que estaban en Mislata, al este del llano de cuarte, celebran la oración en común, que es la finalización del ayuno islámico del Ramadán, y desde luego deciden que avanzan hacia Valencia. Ahí transcurre un periodo de unos 10 días, en los cuales efectivamente se producen choques, escaramuzas, todavía sin entrar en una batalla definitiva, choques en los que, en contra de lo que podían pensar los cristianos que estaban en Valencia, el ejército de los almorávides tenía a mucha gente asustada, porque decían, bueno, es verdad que somos muchos, es verdad que somos muy numerosos, es verdad que el ejército que tenemos es impresionante, pero enfrente tenemos al Cid. Y el Cid, que era consciente del miedo que le tenían los musulmanes, aunque el ejército fuera enorme, decide que no espera los refuerzos que le puedan llegar de León o de Aragón. Y la noche del 25 de octubre del año 1094 decide atacar a los almorávides.
SPEAKER_03También para evitar que un desgaste continuo del asedio, porque los almorávides lo planteaban como un asedio. Entonces, claro, al final el tiempo iba en su contra. Cuanto antes atacara, mejor, porque más comida habría en el buche y más habría los almacenes. Aunque luego, posteriormente, protagoniza esta maniobra militar que todavía sigue llenando muchos libros y ha generado ríos de tinta. Siga, continúe.
SPEAKER_01Efectivamente. Bueno, entonces el Cid decide dividir sus tropas. Hay una parte de sus tropas that la envía a unos valles cercanos al campamento donde estaba el almorávide Muhammad, and otra parte de sus tropas decide él, al amanecer, utilizarla para atacar in orden de batalla a los punto de vista suicida, podríamos decir.
SPEAKER_03Totally. Un combate frontal en Ariete con muy pocos efectivos. Y el resto, sin que lo supieran los almorávides, aprovechando el conocimiento que tenía de caminos secundarios, etcétera, etcétera, en una táctica que ya había empezado a desarrollar en otros episodios que hemos comentado aquí, ¿no? Cuando estuvo en los montes. ¿Verdad? Exactamente.
SPEAKER_01Nos situamos, nos situamos, Dancesa. Nos situamos, el Cid lanza esa pequeña tropa que él manda, que va a la cabeza de ella, en ariete, ataque frontal, y eso lo primero que provoca en el campamento almorávide es el pánico. ¿A dónde va este? No se esperan un ataque, no se esperan un ataque de este tipo. Inmediatamente la inmensa caballería almorávide se moviliza, montan a caballo, salen del campamento para intentar rechazar la cometida del Cid. Y aquí el Cid actúa con una inteligencia táctica extraordinaria, porque mantiene el combate durante algún tiempo, inmediatamente empieza a retirarse hacia Valencia. Con lo cual los almorávides dicen, pues sí, también nos vamos a imponer, se vienen arriba y empiezan a perseguir al Cid mientras éste se retira hacia Valencia y dejan el campamento almorávide totalmente, totalmente desprovisto de sus mejores tropas. Apenas se han alejado los almorávides de ese campamento y van avanzando en persecución del Cid, que supuestamente se retira hacia Valencia, las tropas que el Cid ha destacado en los valles cercanos al campamento de Mohammed caen sobre el campamento almorávide. Con un empuje tal que el propio sobrino de Yusuf es uno de los primeros que echa a correr. Porque efectivamente, en ese momento, los almorávides se aterrorizan, piensan que esos son los refuerzos que ha enviado Alfonso VI de León y Castilla, equivocadamente, son las tropas del Cid que solo cuenta con sus hombres, y lo que sucede a continuación, pues es que los musulmanes se retiran, vamos, no en perfecto orden de batalla, sino huyendo a la desesperada porque se temen que van a acabar con él.
Pánico, Botín Y Repliegue Musulmán
SPEAKER_03Claro, porque pasan de pensar que estaban ganando la batalla y que iban a doblegar al Cid, a de repente mirar hacia atrás y ver en retaguardia todos los suministros ardiendo, las propias tiendas ardiendo. Y claro, hay que tener en cuenta que ellos no estaban en su país. Su ejército estaba muy lejos de la base, además, con lo cual la sensación de descontrol es absoluta. Entonces, a partir de momento entran en pánico. Se rompe toda la cohesión almorávides, no saben de dónde vienen los palos, el ejército estaba disperso. Claro, es una táctica un poco de guerrilla también, ¿no? Porque el propio Cid también acaba yendo a retaguardia, ¿no? Por uno de los caminos ocultos, o al menos que no conocían los almorávides, ¿no?
SPEAKER_01Efectivamente. Bueno, según cuenta el propio Ben al Kama, aquí lo que cundió fue el pánico. Los musulmanes solo pensaban en huir de esas tropas que habían aparecido de la manera más inesperada sobre el campamento, cuando se las prometían muy felices por la retirada del Cid hacia Valencia. Y el propio Ben Alcama reconoce que no hubo muchos más muertos musulmanes, porque las tropas del Cid que llegan al campamento, en vez de perseguir a los que huían, viendo que huían, se pusieron a saquear el campamento y atendiendo más el saqueo. Y también seguramente que los caballos ya estaban cansados de la cabalgada, muchos pudieron escapar. Este terror pánico, que describe muy bien Ben Alcama, que evidentemente no era partidario del Cid, aparece además confirmado en un diploma eclesiástico, donde se dice cómo la victoria fue una victoria que se produjo con la rapidez del rayo, y donde además los cristianos tuvieron muy pocas bajas. Los prisioneros fueron numerosísimos. De hecho, ya en las mismas tiendas se rindió buena parte del ejército de los almorávides y de sus allegados, de sus aliados. E incluso hay un documento otorgado en Aragón al año siguiente de la batalla, donde se dice que el Cid apresó a toda la Mejada. Es decir, que ahí cayeron buena parte de ese ejército almorávide y de sus aliados. La descripción tiene mucha gracia, porque se ve que el que lo escribió en Aragón no sabía muy bien el latín, y prácticamente se trabujaba con el aragónés antiguo, y entonces dice lo siguiente: Facta et carta y nanocued vinieron hilos almorábides ad Valencia, et arrancabit, idlos, rodigric, didat, et presot tota lur almejala. Que traducido al cristiano. Ha parecido un vinilo puesto al revés, don César. Sí, es que de latín, o sea, este no sabía declinar ni por aproximación, y con el aragonés antiguo, pues iba como iba, y hizo una mesa. Sí, aquí la traducción sería: echa esta carta en el año en que vinieron aquellos almorávides a Valencia y los derrotó Rodrigo Díaz y capturó a toda su mejada. Ya con esto nos enteramos. Bueno, no hace falta decir que con el botín de esta derrota, todos los soldados del Cid se hicieron ricos, y se hicieron ricos porque capturaron caballos, capturaron palafrenes, capturaron mulos, víveres, ropas carísimas, armas de los tipos más diversos, aparte de plata, oro y diversos tesoros. Es decir, la victoria fue total.
SPEAKER_03En el diploma que ha mencionado usted, que se dotó en la Catedral de Santa María, que se ha hecho referencia. Ahí firma, que es donde hace referencia también a la Batalla de Cuarte, él firma ya como Princeps Rodericus Campidoctor. Exactamente, como Rodrigo el Campeador, que sería el Campidoctor, considerándose soberano autónomo, pese a no tener una ascendencia real, podríamos decir, ¿no?
Consecuencias Políticas Y Morales
SPEAKER_01Totalmente, totalmente. And aquí hay un elemento además muy importante, y es que, según cuenta también Ven al Kama, que la verdad es que le tenemos que agradecer. Menos mal que hizo de notario y fedatario. Exactamente. Aunque estaba hablando de un enemigo, la noticia de esta victoria en el llano de cuarte le llega Alfonso VI cuando él llevaba recorrida una parte del camino, pero vamos, no había llegado ni de lejos. Y curiosamente, Benalkama dice que aunque Alfonso VI tardó todavía en llegar, estaba todavía de camino. Sin embargo, el Cid le entregó el quinto del botín obtenido en el asalto sobre el campamento musulmano. Es decir, el Cid siguió portándose bien. La verdad es que Alfonso se pondría a la mar de contento, porque vamos, Dadiboso no era, y por el contrario, como decía Cervantes de Sancho, codicioso era. Y lo que sucede es que inmediatamente Alfonso dice: Bueno, ya no tengo que ir a Valencia. Además, me llevo el quinto del botín, voy a aprovechar que tengo al ejército reunido, y entonces se dirige hacia la región de Granada y ahí devastó todo el territorio de Guadix. Y por cierto, echó mano de varias familias mozárabes que estaban en ese territorio de Guadix y se las llevó para repoblar la zona de Toledo. Es decir, que ahí hubo cristianos, los pobrecillos, que estaban en tierra de infieles, y que con eso de que el Cid les ha dado el palizón a los almorávides, pues se da la circunstancia de que llegó Alfonso VI, dijo, bueno, ya que tengo el ejército, lo voy a utilizar, y se los llevó para repoblar el reino de Toledo.
SPEAKER_03Los almorávides siguieron dando la paliza, ¿no? Sobre todo en las taifas salidas del Cid. En la retirada tocaron un poco las narices, lo que pudieron.
SPEAKER_01Sí, lo que pasa es que con muchas, muy pocas posibilidades ya. Claro, esta fue la primera derrota que sufrían los ejércitos almorávides desde el inicio de la expansión de los almoravides. Porque antes se habían ido, antes habían ido antes de pelear directamente, claro. Bueno, habían tenido alguna victoria impresionante y gloriosa, como la de esa graja. Sí, sí, sí. Y aunque en algún caso no habían obtenido victoria, tampoco habían sido derrotados. Es decir, habían visto el panorama, se habían retirado el punto. Pero las armas de los almorávides habían sido unas armas invictas, imbatidas desde hacía décadas. Y aquí sufren una derrota, y además una derrota de una consideración tremenda. Esto hizo tanta mella entre los musulmanes que efectivamente, bueno, el mejor relato que tenemos de la batalla de Cuarte es el de Ben al Khama, que estaba absolutamente abrumado por lo que había visto. Pero al mismo tiempo, esto fue algo tan absolutamente importante que hay una serie de notarios de la Reconquista que van a tomar el aniversario de esta victoria del Cid en la llanura de Cuarte para fechar el resto de los años. Y entonces hay una serie de documentos donde aparece al tercer año de la victoria de Cuarte, al quinto año de la victoria de Cuarte. Es decir, esto marcó un antes y un después, aunque seguramente la inmensa mayoría de los españoles ni saben que se libró una batalla en Cuarte, y vamos, mucho menos saben a lo mejor hasta dónde está Cuarte. Yusuf, cuando se entera de esto, pues lógicamente se pone como una fiera, y esto, y sobre todo la toma con su sobrino, a pesar de que algunos de los generales almorávides que habían huido a Játiva y a Denia, escribieron a Yusuf para decirle que el Cid era imparable, que el sobrino había hecho todo lo buenamente posible, pero que era imposible derrotarlo, y por eso habían sido derrotados. Y lo cierto es que Yusuf, la verdad es que tardó muchísimo en recuperarse de esta derrota, le afectó mucho, a pesar de que le había dicho eso de que las victorias y las derrotas las concedía Allah, el que aquí Allah no les hubiera concedido a sus hombres. La victoria realmente lo tomó muy mal, muy mal, y de hecho tardaría en enviar dinero a Muhammad para que se mantuviera en Jatiba. Es decir, que después de lo que has hecho, la derrota que has sufrido, etcétera, etcétera, pues que se dé la circunstancia de que no vengas por acá y quieras quedarte en Jatiba, me voy a pensar yo si te envío o no te envío dinero. Se lo acabó mandando, pero tardó mucho en pensárselo. Y efectivamente, esta victoria va a asentar ese control que tiene el Cid sobre el reino de Valencia, va a ser enormemente importante porque los almorávides hasta ese momento han triunfado en el campo de batalla y además en unas condiciones desastrosas para los que se han enfrentado con ellos. Pero aquí resulta que el Cid mantiene Valencia, el Cid le causa una derrota catastrófica, un ejército muy superior numérica y militarmente, y el Cid demuestra que efectivamente no hay invasores que sean invencibles. Hay pueblos que seguramente lo que se dan es por vencidos. Esto va a tener consecuencias en otros reinos, pero eso del norte empieza a alimentarse.
SPEAKER_03Los reinos del norte. Por una parte, los musulmanes o los maomedanos que empiezan a ver sobre todo como, bueno, pues tiene una capacidad para darle la vuelta a la tortilla importante, más allá del enfrentamiento puro y duro, y luego esa leyenda en los reinos del norte, que bueno, es una victoria táctica, una brillante victoria táctica, pero que de alguna manera, supongo que lo iremos viendo, tampoco cambió el equilibrio estratégico a largo plazo, porque había determinados elementos contra los que no se podía luchar. Pero desde luego, como digo, esto es la estrategia de pinza, tal como se concibe hoy en el ámbito militar, tiene mucho que ver con lo que hizo el CIDE en Cuarte.
SPEAKER_01No cabe duda. Y además verifica algo que, por ejemplo, Napoleón siempre tuvo muy claro, pero que también justificó el general Franco cuando iba avanzando hacia Madrid en el año 36 y se detuvo para liberar el Alcázar de Toledo. Y es que en las guerras tiene los episodios de relevancia moral muchas veces tienen más peso que los episodios de relevancia estrictamente militar. Cuando uno analiza determinadas batallas se da cuenta de que el impacto que tuvo sobre la moral del derrotado del vencedor es mucho mayor que el resultado objetivo de la batalla. El caso de la liberación del Alcázar de Toledo en el 36 es cierto, pero la propia derrota de Napoleón en Waterloo no tenía por qué haber sido decisiva. Napoleón hubiera podido dar la vuelta a la guerra de los aliados en 1815 contra él, y sin embargo, ese valor moral de hemos derrotado por primera vez a los almorávides, hemos derrotado a Napoleón de una manera tremenda en Vaterlo cambió el curso de lo que sucedería después. Por motivos, insisto, no solo estrictamente militares, sino también de moral de combate. Pero de eso y de otras cuestiones relacionadas con el CID, Dios mediante, usted y yo, seguiremos hablando la semana que viene. Hasta mañana, don César, un fuerte abrazo. Hasta mañana, un abrazo muy fuerte, don Lorenzo.