La Voz de César Vidal
La Voz deja el formato podcast. A partir de ahora, síguenos en César Vidal TV (sin publicidad y antes que nadie)
https://www.cesarvidal.tv/
o en nuestro canal de YouTube de forma gratuita.
https://www.youtube.com/@CesarVidalFM?sub_confirmation=1
Suscríbete ahora para recibir las notificaciones y asegúrate de no perderte ningún programa.
La Voz de César Vidal
Editorial: Aniversario de la matanza de Rafah - 12/11/25
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Por César Vidal.
https://www.cesarvidal.tv/editorial/videos/aniversario-de-la-matanza-de-rafah-12-11-25
En este editorial, el Dr. César Vidal recuerda la figura del filósofo israelí Yeshayahu Leibowitz, quien desde los años cincuenta denunció la deriva moral del Estado de Israel y su traición a los valores éticos del judaísmo. A través de su testimonio, Vidal reflexiona sobre la matanza de Rafah, perpetrada por tropas israelíes el 12 de noviembre de 1956, en la que fueron asesinados más de un centenar de civiles palestinos.
El programa repasa los hechos históricos de aquella tragedia, el contexto de la guerra del Sinaí y el silencio que durante décadas cubrió los crímenes cometidos contra la población palestina. Con su habitual mirada moral e histórica, César Vidal plantea las grandes preguntas sobre la legitimidad de las causas que necesitan atrocidades para sostenerse y denuncia la degradación ética que conlleva justificar la violencia y el expansionismo.
Una reflexión imprescindible sobre la memoria, la justicia y la responsabilidad moral de los pueblos, en un aniversario que sigue interpelando a la conciencia del mundo.
Apertura Y Contexto Del Programa
SPEAKER_01La voz con César Vidal. Desde el exilio. Muy buenos días, muy buenas tardes, muy buenas noches, ando muy bien. Soy César Vidal. Hoy es el miércoles of 2025 and me dirijo a los hispanoparlantes de ambos hemisferios, a los situados at one or other later del Atlántico and del Pacífico, and I hope that the exiled. Correct 1956 when Yesaiah Huleibovich, the filósofo israelí más importante de la epoca, publicó un artículo in Haret in which accusaba a las authorities israelíes de no castigar a los culpables de la matanza de Kaf Kasim, in the course of the whole policías del Estado de Israel had dado muerte a 49 civiles palestinos, including six and 23 niños. Leivovich señalaba con amarga ironía que la justicia que estaba aplicando el Estado de Israel permitiría anular las leyes del juicio de Nierenberg y declarar inocente a los criminales de guerra nazis que habían afirmado que solo cumplían órdenes. No iba a ser la primera ni la última vez que Leivovich se mostraría crítico con el gobierno del Estado de Israel. Inicialmente, Leivovich se había considerado un sionista religioso y se había afiliado al movimiento Misrahi. De hecho, por aquel entonces veía el sionismo como una oportunidad histórica para que la independencia política renovada del pueblo judío ponga a prueba los valores de la herencia judía frente a las realidades del Estado moderno. Sin embargo, su desilusión con el sionismo se produjo nada más tener lugar la declaración de independencia del Estado de Israel. Leivovich llegó a la conclusión de que los judíos religiosos se habían prostituido moralmente para entrar a formar parte del gobierno israelí, e incluso acusó al rabinato jefe de Israel de ser moralmente corrupto. Cuando en 1953 tuvo lugar la matanza de Kibia, en el curso de la cual tropas israelíes al mando de Ariel Sharón asesinaron a más de 69 civiles palestinos, de los que dos tercios eran mujeres y niños, destruyendo además 45 casas, una escuela y una mezquita, Leivovich no solo la condenó, sino que además advirtió de que episodios como esos estaban corrompiendo los fundamentos de la sociedad israelí y traicionaban el legado ético judío, socavando la integridad moral de la joven nación. En 1966, en víspera del ataque de Israel a los países vecinos, conocido como la Guerra de los Seis Días, Leivovich advirtió de que David Ben Gurión era tan mentiroso como expansionista y que se hallaba preparando una guerra. Advirtió también de que estaba dotando de armamento nuclear al ejército de Israel. Al año siguiente, en una entrevista en Ma'ib, Leivovich afirmó que Bengurión era la mayor catástrofe que le había sucedido nunca al pueblo judío y al Estado de Israel. Con el paso de los años, Leivovich siguió mostrándose crecientemente crítico hacia la política seguida por el Estado de Israel. Así condenó la invasión israelí del Líbano llevada a cabo en 1982 y llamó en repetidas ocasiones a los soldados israelíes a negarse a servir en los territorios ocupados, de los que insistía en que Israel debería retirarse de forma unilateral. La crítica de Leibovich llegó a un punto álgido cuando acusó al gobierno del Estado de Israel de convertir a los soldados en lo que llamó judeonazis, señalando que la ley puede permitir el uso de la tortura como una manera de arrancar confesiones a los prisioneros, y esto da testimonio de una mentalidad nazi. Admirado y censurado de manera continua, Leibovich se convirtió con el paso de los años en un testimonio de cómo el sionismo había corrompido las bases morales del pueblo judío, causándole un daño indescriptible y provocando conductas horribles que ya se habían visto en Europa perpetrados por los nazis, también en defensa de una visión nacionalista y expansionista. Hoy es el aniversario de la matanza de Rafa. Sin ánimo de ser exhaustivos, los hechos son los siguientes. Primero, en 1956 Gran Bretaña y Francia atacaron a Egipto, cuyo presidente Gamal Abdelnasser había procedido a la nacionalización del Canal de Suez. Segundo, el ataque anglo británico, propio de una mentalidad suciamente imperialista y totalmente contrario al derecho internacional, fue aprovechado por el Estado de Israel para invadir la península del Sinaí que formaba parte del territorio egipcio. Tercero, la ciudad de Rafa, situada en la frontera entre Israel y Egipto, fue uno de los puntos de invasión del ejército de Israel en la Franja de Gaza el 1 de noviembre. 4. Dos días después, el 3 de noviembre, los soldados israelíes perpetraron una matanza en la localidad de Han Yunis, asesinando a 275 civiles palestinos, aprovechando un registro casa por casa. Quinto, el día 10 de noviembre, en la vecindad de Seitun, varias docenas de palestinos situados en una edad entre los 17 y los 25 años fueron arrestados, cegados y sacados de la localidad. Su destino se desconoce a día de hoy, aunque después de la retirada israelí, se descubrió una fosa común con 36 cadáveres que fueron identificados como algunos de los detenidos por el ejército israelí en Seito. Sexto, las matanzas de Han Yunis y de Seuton fueron seguidas el día 12 de noviembre de 1956 por otra matanza que esta vez tuvo como escenario Rafa. Séptimo, la resistencia en Rafa había cesado ya el día 7 de noviembre y buena parte de los palestinos habían sido confinados en un campo de refugiados. El día 12 de noviembre, entre las 6 y las seis y media de la mañana, las fuerzas israelíes realizaron un llamamiento por altavoz para que todos los hombres de edad situada entre los 15 y los 60 años se reunieran en el edificio de la escuela. 8. Los soldados israelíes agruparon a los palestinos en el lugar, recurriendo a disparar al aire y a golpearlos con bastones. Hubo también un grupo de palestinos a los que los soldados israelíes dispararon sin advertencia previa en el camino hacia la escuela. Noveno. El llamamiento a través del altavoz y el hecho de que no se diera tiempo suficiente a los palestinos para llegar provocó que algunos de ellos se echaran a correr para llegar a tiempo, y al parecer, esa circunstancia llevó a los soldados israelíes a abrir fuego sobre la multitud. Décimo. Mientras los varones palestinos se concentraban en la escuela de la calle Al-Bah, las tropas israelíes comenzaron a disparar matando o hiriendo a algunos de ellos. Un décimo. En paralelo, los soldados israelíes comenzaron a registrar los hogares de la zona en busca de varones palestinos que no hubieran acudido y procedieron a dar muerte a todos aquellos a los que se encontraron. Duodécimo. A medida que los palestinos se acercaban a la escuela, los soldados israelíes comenzaron a corear una canción que decía, Este es un Fedallín, en referencia a los guerrilleros palestinos que combatían al lado de los egipcios. En el camino hacia el patio de la escuela, los soldados israelíes procedieron ya a asesinar a varios de los que habían acudido. Al llegar a la escuela, los palestinos fueron obligados abastonazos a saltar sobre un segmento con alambre de espino. Xarto. Hasta las once del mediodía siguieron llegando palestinos a la escuela, donde no dejaron de sufrir humillaciones y vejaciones por parte de los soldados israelíes. A los que estaban sentados en el patio los obligaron a inclinar la cabeza mientras se disparaba a uno o dos metros por encima de ellos. Al verse obligados a mantenerse en esa posición durante horas, muchos no tuvieron otra posibilidad que hacerse sus necesidades encima. Cuando los palestinos llegaron al muro que separaban la escuela de la calle, los soldados israelíes les ordenaron alinearse contra él y a continuación caminar con las manos contra el muro, mientras procedían a ametrallarlos desde posiciones fijas donde había situadas ametralladoras. XI. Los cuerpos de los palestinos asesinados por los soldados israelíes fueron arrojados en la vecindad de Telsurub, en la zona occidental de Rafa. Allí, sus familias, desafiando el toque de queda israelí, recogieron los cadáveres y procedieron a enterrarlos. Xéptimo. En total, el número de palestinos asesinados en Rafa por los soldados israelíes fue al menos de 111, según una investigación de Naciones Unidas, y de 197, según fuentes árabes, asesinados a los que habría que sumar 23 desaparecidos. Ximoctavo, la amenaza de sanciones económicas, formulada por el presidente americano Dwight D. Eisenhower, obligó a las fuerzas israelíes a retirarse de la Franja de Gaza el 16 de marzo de 1957. XI noveno, Israel decretó que la población civil sería considerada responsable colectivamente de cualquier ataque que sufrieran sus soldados durante la ocupación que duró del 1 de noviembre de 1956 al 7 de marzo de 1957. Vésimo, esa medida, que ya había sido adoptada por los nazis en la Europa ocupada, tuvo como consecuencia que los soldados israelíes asesinaran a centenares de civiles y prisioneros de guerra durante los cuatro meses de ocupación. Xo primero, sobre una población de 330.000 personas de la zona, los soldados israelíes asesinaron a unos 1.200 palestinos. Vigésimo II, el gobierno y las autoridades militares israelíes no castigaron ni siquiera de manera simbólica a los soldados que habían dado muerte a los 1.200 palestinos. Y XXIII, las matanzas de civiles perpetradas por los soldados israelíes durante la guerra de 1956 se mantuvieron en silencio en los años sucesivos, hasta que en 2009 Joe Sako, un periodista e ilustrador gráfico americano, publicó Footnotes in Gaza, es decir, Notas a pie de página en Gaza, donde un testigo ocular relataba las matanzas de Han Yunis y Rafa. Entre las grandes cuestiones morales de obligado planteamiento tras fenómenos trágicos como el nazismo o el holocausto, se encuentra la de las víctimas civiles de los conflictos armados, la de los límites de la acción militar, la de las responsabilidades penales derivadas de los crímenes de guerra y, por supuesto, la de la legitimidad de una causa que necesita perpetrar atrocidades para imponerse. Aunque a posteriori resulta fácil emitir juicios morales, como sucedió con los nazis derrotados, la verdadera talla moral se demuestra al señalar las atrocidades y condenarlas precisamente cuando los criminales tienen un poder innegablemente peligroso. Jamás fue lo mismo referirse a los crímenes de Hitler mientras el ejército alemán era una potencia triunfal y ocupante que cuando la bandera roja ondeaba orgullosa ya sobre el edificio del Reichstag en Berlín. Lo mismo puede decirse de la censura vertida sobre los crímenes perpetrados por sionistas a lo largo de décadas. Que un personaje como Yesia Huleibowitz, judío y el filósofo más importante del Estado de Israel, mostrara públicamente su desilusión con el sionismo, censurara públicamente a David Ben Gurión, manifestara su horror por las guerras e invasiones desencadenadas por el Estado de Israel, y llegara incluso a señalar que al legalizar la tortura, Israel estaba convirtiendo a las jóvenes generaciones en judeonazis, requería una integridad excepcional, y lo requería porque arrancaba no del cálculo político o de la oportunidad mediática, sino de un análisis moral que señalaba con profundísimo dolor que una sociedad que pretende legitimar atrocidades como las perpetradas por los soldados israelíes es una sociedad condenada al desastre, que siempre y sin excepción se deriva de corroer las bases morales. Por supuesto, se puede cerrar los ojos ante el horror. Se puede silenciar durante años el crimen. Se puede presentar un relato falso en el que la inhumanidad y la muerte están solo de uno de los lados. Pero esas conductas no son el camino hacia la paz, sino que forman piedras de un sendero que conduce hacia más injusticia, más dolor y más sangre. Por desgracia, incluso nos muestran que la situación ahora es mucho peor que en 1956, cuando un presidente americano podía atreverse a amenazar con sanciones a Israel, cuando las amenazas bastaban para obligar a Israel a retirarse de territorios ocupados, and era impensable un grado de violencia tal que los muertos civiles no se contarán por miles, sino por decenas de miles. No hemos avanzado viajation more in these decades, ni la violencia indiscriminada nos ha approximado una pulgada tan solo to a una paz justa y staff. Reflexionar sobre la degradación of the political international hosting extreme constituye un dever ineludible in a year como hoy in which cumple el aniversary of the matanza de Rafa, perpetrated by sold israelíes under civilized indefensive. But no defense live for the desánimo or the frustration. Que Dios los bendiga!
SPEAKER_00Sección patrocinada mediante crowdfunding con el siguiente mensaje: Nuestro Señor Jesucristo, el único Dios verdadero, es misericordioso y nuestro Salvador.