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La Biblioteca: La Diana de Montemayor - 06/11/25
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Con César Vidal y Sagrario Fernández-Prieto.
https://www.cesarvidal.tv/la-biblioteca/videos/la-diana-de-montemayor-06-11-25
En 1558 comienza a decaer la popularidad de los libros de caballerías y se inicia en España otro tipo de novela, la pastoril. Iban dirigidas a públicos más cultos y reducidos, pero gozaron también de gran difusión. Hoy hablaremos de la “Diana” de Montemayor que abrió el camino de este nuevo género.
La biblioteca con Sagrario Fernández Prieto.
SPEAKER_02Estamos de regreso y estamos de regreso para tomarnos un respiro de cultura que nos hace una falta inmensa teniendo en cuenta el programa que llevamos hoy, que vaya, vaya, vaya programa. Bueno, ¿y dónde nos vamos a tomar mejor un respiro de cultura que la biblioteca de Doña Sagrario Fernández Prieto, que ya nos está abriendo la puerta? Muy buenas noches, doña Sagrario. ¿Qué tenemos hoy en su biblioteca?
Del Caballeresco A Lo Pastoril
Auge Del Género Bucólico Renacentista
La Diana: Origen Y Alcance Europeo
Montemayor: Vida, Fuentes Y Ediciones
Inserciones Moriscas Y Recepción
Cervantes Y El Juicio Sobre La Diana
Secuelas Y Traducciones Prácticas
SPEAKER_03Buenas noches, don César. Pues hoy es el día de los clásicos, como siempre el primer jueves del mes, y nos vamos a continuar nuestro recorrido por el siglo XVI, para hablar de libros de caballerías, de novelas pastoriles, especialmente de novelas pastoriles. Porque ya a mediados del XVI, 1558-59, empieza a decaer la popularidad de los libros de caballerías, andienza el éxito de otro tipo de novela que es la novela pastoril. Eran novelas que iban dirigidas a públicos más cultos, más reducidos, but that tuvieron muchísimo éxito. And concreto hoy vamos a hablar de la Diana de Montemayor, que fue la obra que abrió el camino de este nuevo género. Las novelas pastoriles no tenían todas las peripecias y las aventuras maravillosas de los libros de caballerías, y por lo tanto se redujeron a círculos más cultos. Pero aún así, fíjese que en 70 años, de 1559 a 1629, estamos hablando de una época muy lejana, se publicaron más de 40 novelas bucólicas o pastoriles. He añadido, estamos hablando de una época lejana porque no era lo mismo imprimir entonces que imprimir ahora. 40 novelas ahora es muy poco, en esa época era muchísimo. Y el género bucólico es una manifestación literaria de esta época, del Renacimiento, que hasta entonces había tenido su principal campo en la lírica. Mucha poesía sí había habido en el Renacimiento, pero no otro tipo de obras. Y lo que hacen es recrear, recrear siempre, toman la antigüedad como referencia. Y fue Petrarca quien modificó y modernizó esta corriente con su Carmen Bucolicum y preparó su florecimiento en el siglo XVI en todas las literaturas de Europa. Ya Carmen Bucolicum eran versos, pero ya habla de algo bucólico, del campo, de una manera de estar y de comportarse diferente. Y como libro fundamental de este movimiento, está La Diana de Montemayor. Es uno de los libros más famosos de nuestra literatura clásica. Son siete libros que se publicaron en Valencia in 1559 y componen una novela pastoril del siglo XVI, la primera in lengua castellana. Como fue la primera, was the model for muchas otra que el éxito that was inmenso, not only in España, tuvo un éxito inmenso atala Europeo. De pronto nos encontramos con esa novela, or se encontraron con esa novela, traducida al francés, al inglés y al alemán, insisto, en el siglo XVI. Shakespeare además la tomó como prestada de un cuento para utilizarla en su pieza Los Hidalgos de Verona. Es decir, que fue mirada literariamente o metafóricamente hablando por escritores de toda Europa. Vamos a ver para empezar quién era Jorge de Jorge de Montemaior. Montemayor era un cantante y escritor portugués. Esto era un cantante de aquella época. Parece que ahora, al decir cantante, nos imaginamos otro tipo de personaje. Entonces era normal los cantantes que iban por las cortes interpretando sus propias composiciones o repitiendo alguna que se había hecho famosa. Y tenían tanto prestigio que, por ejemplo, Montemayor desempeñó altos cargos palaciegos en la corte española. Era un hombre que estaba muy dotado para la poesía, que también compuso e imprimió un cancionero en 1554. En cuanto a su novela pastoril, que es lo que nos interesa hoy, fue editada en Valencia y Milán por Reis I en 1559. Es una novela inspirada en la Arcadia. La Arcadia se escribió en 1504 del italiano Jacopo San Lazzaro. Y es como ella una mezcla de prosa y de verso. Y es un poco, son muy curiosas estas épocas en las que los escritores tenían muy pocos medios, se publicaba menos. Nos parece que no debía de ser fácil poder leer mucho. Sin embargo, aquí tenemos a este hombre a Montemayor que lee el libro de la Arcadia de Jacopo San Nassero y cómo pretende hacer algo parecido a lo que había hecho San Názaro, que era mezclar prosa y verso. Y al mismo tiempo toma bastantes textos de los diálogos de amor de León Hebreo. Es decir, que la obra tiene un poco de muchas cosas y es un libro realmente interesante, y sobre todo no olvidemos la época, a mediados del siglo XVI. Y así lo que hizo fue irla ampliando poco a poco. Cuando iban saliendo sucesivas ediciones, pues cada vez estaba más ampliada. Por ejemplo, en la de Valladolid, que salió en 1561, introdujo cambios en el texto que después se reprodujeron en ediciones y traducciones posteriores. Es decir, que se podía iniciar una obra con un número determinado de páginas, y al cabo del tiempo, ese libro era mucho más grueso y tenía muchísimas más páginas. Era una manera de concebir la edición de libros, lógicamente, muy diferente al actual. Y, por ejemplo, para que veamos cómo estamos todavía en un ambiente muy determinado y cómo sigue influyendo en todo lo que surge. En esta novela hay una inserción que es una novela morisca, el avencerraje. Todo lo que tiene que ver con los morismos, moris, con los moriscos, sigue teniendo mucho éxito, sigue teniendo reclamo, y se incluyen historias de este tipo, porque son las que realmente entretienen a los pastores. Por ejemplo, cuando en este libro están en el Palacio de Félix Mena, al final de uno de los libros del libro IV, ahí aparecen estas distracciones y este tipo de literatura. No se sabe, nunca está claro en estas obras yalejanas quién pudo ser a escribir unas cosas, quién pudo escribir otras, quién hizo esas inserciones, pero el resultado sigue siendo positivo y después del paso de unos siglos es lo que nos interesa. Cervantes tenía mucha estima por esta novela. De hecho, habla de ella en el Quijote. En el Quijote hay un episodio con el cura en el que dice: Estos, refiriéndose a unos libros, no deben de ser de caballerías, sino de poesía, y abriendo uno, vio que era la diana de Jorge de Montemayor, y dijo, creyendo que todos los demás eran del mismo género, estos no merecen ser quemados como los demás, porque no hacen ni harán el daño que los de caballerías han hecho, que son libros de entretenimiento sin perjuicio de tercero. Y la Sabrina contestó Ay, señor, bien los puede vuestra merced quemar como a los demás, porque ya sería que habiendo ganado, sanado mi señor tío de la enfermedad caballeresca, ahora leyendo estos, se le vaya a antojar a hacerse pastor y andarse por los bosques y prados cantando y dañando, o todavía peor, a ver si se le va a ocurrir hacerse poeta, que según dicen esa enfermedad incurable y pegadiza. La verdad es que todos los textos de los fragmentos del Quijote da gusto leerlos. Aquí hay un sentido del humor y al mismo tiempo un paseo corto pero instructivo sobre la época realmente muy interesante. Pues bien, comenzamos con la Diana de Montemayor, que se quemó en muchos hogares de esa época se quemó. Este texto impulsó dos secuelas separadas en español, publicadas ambas en 1564. La segunda parte de la Diana de Alonso Pérez, y Gaspar Gilpolo publicó su Diana Enamorada. Y algunas veces estas secuelas de la obra se publicaron juntas, por ejemplo, en la traducción inglesa de 1598. Los ingleses que siempre son muy prácticos y se adelantan y cogen en cualquier siglo y lugar lo que les conviene, pues lo hicieron muy bien y consiguieron un libro de estas características. Y para acercarnos al argumento, vamos a recordar que lo que hace la obra es relatar una serie de casos de amor que atañen a diversos personajes. Se explica el caso de Diana, que quiere y es querida por el pastor Sireno y también por otro pastor Silvano. Ya tenemos aquí un encuentro entre Sireno y un enfrentamiento entre Sireno y Silvano. Lo que pasa es que la vida hace que Sireno se vea obligado a marcharse a otras tierras, y cuando por fin vuelve, descubre que Diana se ha casado con un tercer pastor que se llama Delio. Diana se da entonces cuenta de su miseria porque se ha casado con un hombre al que no ama y dentro de un matrimonio del que no puede escapar. Y a este caso se le van añadiendo otros que van contando diferentes pastores que habitan en esas tierras. Y todos los casos que van contando tienen el tema del amor como tema principal, ya que el tema principal de la Diana es precisamente el amor. Y siempre contraponiendo dos tipos de amores, el amor pasional y el amor racional. Porque durante el Renacimiento, la corriente neoplatónica que invadió Europa hizo que la mujer se idealizara y llegara a convertirse en una especie de ser divino. Entonces la Diana defiende el amor racional, puro y casto, como contrapunto a un amor pasional que siempre tiene un desenlace fatal. Los pequeños detalles son muy interesantes como la dedicatoria a un noble, Vilanova. También la dedicatoria justifica el estilo humilde, stilus humilde, que usará a lo largo de la obra el autor. Quiere facilitar la lectura de la obra. Y entonces lo que hace Montemayor, Jorge de Montemayor, es explicar al principio del libro todos los casos que se van a desarrollar en su libro. De modo que aquí nos encontramos en los campos de la antigua ciudad de León, que es donde transcurre. Ahí hay una pastora llamada Diana, un pastor llamado Sireno, uno llamado Silvano. Y sucedió que Silvano se fue y Sireno se quedó con Diana esperando. Y la pastora estaba muy triste, pensaba que se había muerto su amor, y se casó con otro pastor llamado Delio, poniendo, olvidando al que tanto había querido. ¿Qué es lo que ocurre? No desvelo nada porque supongo que o se conoce o se intuye. Really había muerto. En aquella época había noticia pronta de los que morían en algún episodio bélico. Pues no. Pasa un año de ausencia y de repente vuelve otra vez el hombre al que quería, y se encuentra con que ella está ya casada. Es como un drama, un folletón, diríamos ahora, pero naturalmente por esas características es por lo que tenía éxito y por lo que a la gente le gustaba oírlo porque había. pasaban muchos lances, muchos enfrentamientos muy especiales, personajes que parecen una cosa y luego son otra, mucho amor, mucho dolor, mucha vida cotidiana. La atención, que esto es muy curioso en las obras clásicas, la atención a lo que dicen los mayores de las familias, lo que dice el padre, lo que dice la madre, cómo sufren o se alegran por las cosas que les ocurren a los hijos. Es muy interesante la época, anda, en concreto, esta novela también. Se la considera una novela elegante. In los libros de crítica literaria siempre se habla de la elegancia de la Diana de Montemayor. Es como la novela elegante por excelencia. Está llena de epítetos, de paralelismos, de metáforas, de similes, contrastes, pero se lee bien. Se lee bien y se agradece, no resulta pesada, aunque por supuesto no va a ser nunca como una novela del siglo XX o XXI. Pero una novela muy interesante, con el que hemos cubierto un recorrido más de los clásicos.
SPEAKER_02Muy interesante, ciertamente. Bueno, yo le voy a dejar hoy con una canción clásica que se llama Diana, más bien Diana, y que entonaba Polanca, que a mí me sigue pareciendo una canción preciosa, lo digo sinceramente. En fin, no hay nada más que la homonimia de las dos figuras femeninas, pero bueno, yo le dejo con Dayana, con Diana, y nos encontramos el lunes de la semana que viene, Dios mediante. Un abrazo muy fuerte, Doña Sagrario.
SPEAKER_03Igualmente, hasta el lunes.
SPEAKER_02Y con estos compases del Dayana, del Diana de Polanca, hemos llegado nosotros al final de nuestra sigla de hoy del programa La Voz. Esperamos que lo hayan pasado bien, que se hayan entretenido, que incluso hayan aprendido una o dos cosillas útiles. Y los emplazamos para mañana, Dios mediante, en el mismo lugar y a la misma hora. Y como siempre, nos despedimos con una despedida sureña. Gablesia. Que Dios los bendiga.
SPEAKER_00No se hace responsable de las opiniones vertidas en el curso del mismo.