La Voz de César Vidal

Así fue España: El Cid (V): El Cid es desterrado - 22/09/25

César Vidal, Lorenzo Ramírez

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Con César Vidal y Lorenzo Ramírez.

https://www.cesarvidal.tv/asi-fue-espana/videos/el-cid-v-el-cid-es-desterrado-22-09-25


En este episodio de Así fue España, César Vidal y Lorenzo Ramírez nos trasladan al año 1079 para seguir los pasos de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. Tras haber ejercido como juez y notario, el Cid se convierte en diplomático y embajador de Alfonso VI en Sevilla, donde debía asegurar el pago de las parias. Allí se ve envuelto en un conflicto que lo enfrenta a poderosos nobles castellanos aliados con los granadinos, logrando una victoria sorprendente en la batalla de Cabra que acrecienta su fama pero también le gana enemigos en la corte.

El relato muestra cómo la envidia y las intrigas palaciegas alimentadas por los mestureros —los encizañadores de la época— terminaron volviendo al rey contra su más brillante vasallo. Tras nuevos triunfos militares, la desconfianza de Alfonso VI se traduce finalmente en el destierro del Cid, un episodio clave que marcaría su honor y su destino.

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Introducción y recuento del programa anterior

Speaker 1

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Speaker 1

Días. Así fue España con César Vidal y Lorenzo Ramírez. Estamos de regreso, y estamos de regreso para esa parte del programa que dedicamos, como todos los lunes, en un programa doble y sesión continua, a la cultura hispánica. En un programa doble y sesión continua a la cultura hispánica. Ya saben que siempre empezamos con la historia, empezamos con el. Así fue España. Y don Lorenzo Ramírez se queda unos minutillos con nosotros para adentrarnos en esos vericuetos. Don Lorenzo, muy buenas noches de nuevo.

Speaker 3

Encantado, como siempre, de acompañarle a otra temporada más aquí en nuestro viaje por la historia, don César.

Speaker 1

Así es, y ya saben que después de que se vaya don Lorenzo y acabemos este capítulo de historia, pues hombre, siempre nos adentramos en el mayor legado que ha dejado España, el acervo común de la humanidad que es la lengua española. Y ese es el negociado de doña Sagrario Fernández Prieto, que vendrá con sus palabras al aire para enseñarnos a hablar y a escribir mejor en español. Pero antes de eso estamos en la historia. Usted recordará, don Lorenzo, que en el último programa que tuvimos antes de marcharnos de vacaciones, el Cid se oponía a eso de que la iglesia hispánica se sometiera al obispo de Roma. Se sometiera al obispo de roma. La cosa se puso bastante áspera. Alfonso sexto, que creía, como muchos españoles, que al final la solución viene del norte de los pirineos, se empeñó y ahí quedó la cosa. Finalmente la iglesia española, que había sido independiente durante siglos de el dominio del obispo de roma, acepta ya, en plena Edad Media, someterse a ese obispo de Roma. Y ahí dejamos al Cid.

El Cid como embajador y recaudador

Speaker 1

Bueno, ¿y dónde retomamos al Cid, ahora que empezamos la duodécima temporada de la voz? Bueno, pues, lo retomamos el 1 de junio del año 1079. ¿por qué esta fecha tan peculiar, se dirán nuestros oyentes. Bueno, porque resulta que la firma del cidcampeador aparece precisamente en un documento de esta fecha, que es una donación que se realiza al monasterio de Cardeña. Y usted sabe, lo contamos en su día, que el cidcampeador es conocido como guerrero, pero también era juez y notario. Y hoy vamos a ver que, además de eso, era diplomático A los pocos meses de firmar en ese documento, él parte para Sevilla. Bueno pues, muy sencillo, en Sevilla había un rey que se llamaba Mutamid, que era hijo de otro rey moro, que se había comprometido a pagar parias, a pagar impuestos a Fernando I de Castilla y que después se las pagó al rey García de Galicia. Y cuando Alfonso finalmente reunifica otra vez la herencia de Fernando I, pues se la tenía que pagar a Alfonso.

Speaker 3

VI, es decir que el Cid va como enviado Alfonso VI a Sevilla va como embajador.

Speaker 1

Y esto es bastante interesante porque durante un periodo de prácticamente siete años el Cid no toca espada, por lo menos siguiendo la voluntad de Alfonso VI. Alfonso VI era consciente de que era un personaje muy competente en líderes militares, pero lo utilizaba sobre todo como juez y como embajador. Y el Cid Recaudador también, ¿no? Bueno, en este caso embajador-recaudador sería. Y además el CIS sale para Sevilla porque, claro, los reyes moros se comprometían a pagar las parias, pero luego se hacían los remolones. Llegaba el año y entonces el rey moro que no pagaba, que se le pasaba, que no me acuerdo, y lo que hacía inmediatamente era Alfonso VI enviar a alguien, generalmente un noble entre ellos, el Cid Campeador, para que recordara al moro que tenía que soltar la mosca y tenía que pagar. Y resulta que el Cid llega en un momento a Sevilla en que Mutamid estaba amenazado por el rey de Granada.

La batalla de Cabra y la enemistad

Speaker 1

Esta es una historia en la que no nos vamos a detener mucho, pero pero que es muy bonita porque, aparte de que los dos fueran reyes moros, se llevaban a matar por razones de tipo racial, es decir, mientras que en el caso de Sevilla se trataba de un monarca que era culto, que descendía directamente de los yemeníes, es decir, era de sangre árabe, de esa aristocracia árabe escasa que se había producido y que además, bueno pues él era un poeta, la mujer era poetisa. En fin, aquello era algo verdaderamente impresionante. Los de Granada venían de Marruecos y estos mal hablaban el árabe. La poesía les importaba un pimiento. Estaban en la árabe, la poesía les importaba un pimiento.

Speaker 3

Estaban a ver con lo que trincaban en fin, una cosa de estas verdaderamente tremenda.

Speaker 1

Y estos tenían como aliados a García Ordóñez, ¿no? Los de Marruecos, por parte de Alfonso VI, que era yo. no puedo reconquistar estos reinos porque no tengo a quién meter ahí y efectivamente no lo voy a poder repoblar. Y entonces lo que voy haciendo es que los voy debilitando poco a poco y de esa manera, en algún momento los acabaré conquistando. O sea, está fuera de mis posibilidades apoderarme de Sevilla, que incluía, entre otros lugares, a Córdoba, por cierto, y está fuera, vamos. ya, no quiero pensar Granada, ¿no? Que Granada, aprovechando que se enfrenta con Toledo, pues tendría la excusa para invadirla, pero es que no tengo gente para repoblar eso. Entonces lo que voy haciendo es que los voy debilitando, los voy sangrando y cuando llegue el momento, pues aquí nos hemos hecho absolutamente con todo.

Speaker 1

¿Qué pasa, pues que en un momento determinado, hay cuatro ricos hombres, vasallos del rey Alfonso, que está García Ordóñez de Nájera, está un vasco que se llamaba Fortún Sánchez, que estaba casado con una infanta de Navarra. Estaba López Sánchez, que era el hermano menor de Fortun Sánchez. Estaba Diego Pérez, que era un magnate castellano, y estos deciden, en un momento determinado, aprovechar para saquear el territorio del rey Moro de Sevilla no-transcript a ver si se lleva los impuestos. el rey Moro tenía toda la razón del mundo, es decir, yo estoy pagando aquí los impuestos para que ustedes me den protección, como hemos visto en todas las películas de la mafia, solo que aquí el papel de Al Capone lo representaba Alfonso VI de León.

La guerra de Toledo

Speaker 1

Y efectivamente el Cid dice pues claro, no se puede permitir que estos cuatro ricos hombres, vasallos de Alfonso le ataquen al rey Moro y se enfrenta con ellos. Este es un episodio tremendo porque, claro, garcía, ordóñez Y los granadinos tenían un ejército impresionante. Y cuando el Cid les dice que hagan el favor de no meterse donde no quieren, etc. Estos se parten de risa. Es más, se dedican a seguir saqueando por el territorio de Mutamid hasta llegar a un castillo que había en la frontera, que era el castillo de Cabra. Y entonces Rodrigo, que llevaba siete años sin haber podido salir a campaña, porque alfonso no quería que echara la espada, que echara mano a la espada y lo que quería era que se dedicara, pues eso, a ser juez, a ser notario, etcétera, etcétera. Se enfrenta con esta gente aquí, teóricamente el de nájera tenía que haberle dado un palizón al Cid de campeonato porque eran sus mesnadas las mesnadas estrategia logística exactamente, combatían.

Speaker 1

Además en terreno propio, contaban con el apoyo de los granadinos, pero lo cierto es que el Cid, teniendo muchísimos menos hombres, los vence a todos Y no solamente los vence sino que los hace prisioneros. Se discute, porque esto está por ver, si efectivamente es verdad o no. El poema del Cid dice que sí, pero esto es discutible. Se discute si, en un momento determinado, rodrigo Díaz de Vivar, el cid campeador, le agarró las barbas al conde de Najera y se las mesó Que claro esta era la ofensa máxima que se podía hacer un noble y claro esto significaba el odio perpetuo. Pero vamos para toda la vida. Es posible que esto no sucediera, es posible que esto sea un adorno del poema del Cid, pero desde luego el conde de Nájera, que estuvo tres días en prisión porque el Cid estaba decidido a que quedara muy claro que estaba en prisión, se lo tomó muy mal y se convierte inmediatamente en un enemigo jurado del Cid Campeador.

Speaker 1

Esta victoria tuvo una resonancia tremenda porque, claro, un personaje que con una cantidad de tropas muy pequeñas, a fin de cuentas había bajado como embajador a decirle pague usted, que su obligación es pagar, pudiera derrotar a un ejército invasor que no solamente eran las tropas de León y Castilla, sino que además incluía unos contingentes granadinos. Pues, claro, esto le proporciona una fama impresionante al Cid, aparte de la que tenía, y al conde de Nájera. Le deja como rufete en Lorca de hecho al conde de Nájera a partir como rufete el Lorca De hecho al conde de Nájera. A partir de entonces le empiezan a llamar García de Cabra y cosas peores.

Speaker 3

Por la batalla, por la batalla homónima Y además, algunos decían que incluso le fue a llorar al propio Alfonso VI. Oye, ¿cómo permites, tú?

Speaker 1

Oye, ¿cómo me lo puedes hacer?

Speaker 3

no-transcript Que si a este Que te quedas el dinero Exactamente se le ha pegado dinero en los dedos de lo de Mutamed.

Speaker 1

Que cómo se puede hacer esto a los nobles?

Speaker 3

y lo grave de las Que te crees más importante que el rey que no quieres ir enviado, que eres tú el jefe, que las parias se quedan por el camino que recaudas donde no hay que recaudar sin autorización del rey exactamente con lo cual, evidentemente, esto a Alfonso le hacía maldita la gracia.

Speaker 1

Y lo grave del asunto es que esto que parece ser que al final era simplemente una manifestación, de esa envidia tan hispánica ese deporte nacional, que no es el fútbol sino la envidia, pues, claro, había incluso familiares del Cid que contribuían a la envidia.

Speaker 1

Es decir, vamos a ver, pero este que se ha creído, o sea que hay gente en la familia que es tan ilustre como él, pero cómo es posible que éste se dedique a estas historias? El Cid queda en una situación comprometida porque, aunque el rey tendría que haberle reconocido, como había sustanciado con bastante éxito la embajada ante Almutati, pues la verdad es que ya tiene una serie de personas que le tienen entre ojo y ojo, entre ellos el rey. Y entonces se va a producir otro episodio que, por eso de que el Cid triunfa y lo hace muy bien, te coloca en pésima situación. O sea, en España no hay nada como hacer bien algo para que se te echen encima de la chepa, que es la guerra de Toledo. La guerra de Toledo es un episodio muy interesante, pues bueno, de una taifa importante que, en un momento determinado pues, tiene sus luchas internas, sus asesinatos, sus envenenamientos, sus degollinastera, etcétera, etcétera, y lo que sucede es que alfonso sexto aprovecha esa situación para intentar ver cómo prepara el camino para la reconquista de toledo.

Speaker 1

En toledo está un nieto del famoso mamún del que hablamos en su día como rey de toledo, como régulo de esta taifa de toled. Pero hay una parte de la población que no le quiere ni a tiros y que le ofrece el reino de Toledo, al rey moro de Badajoz que se llamaba Gumar Matauaquil. Bueno, matauaquil, pues evidentemente está encantado de que le ofrezcan Toledo. Y cuando sale corriendo el rey de Toledo, porque se ve que se llamaba Alcádir, cómo iba a ir la cosa? pues, él entra en Toledo y dice me quedo con Toledo, matahuakil, lo que pasa es que se lo pasa de maravilla en Toledo, o sea, este piensa que entre el río Tajo y la muralla, aquí no va a poner Alcádir, no va a poder regresar y apoderarse de la ciudad otra vez. Y estuvo 10 meses de rey de Tol.

El destierro del Cid

Speaker 1

Claro, en un momento determinado, pues vuelve al Cádiz, pero vuelve con las tropas de Alfonso. Y claro en ese momento, pues realmente el rey de Badajoz dice aquí se acabó el vino, o a lo mejor dijo no hay casera y nos vamos, pero el caso es que se marchó apresuradamente. Vamos, pero el caso es que se marchó apresuradamente, eso sí, después de correrse unas vacaciones de 10 meses en Toledo, difíciles de mejorar. Vamos, eso no lo supera, ni Ábalos O sea. Una cosa verdaderamente tremenda.

Speaker 1

Alfonso VI le dice al Cádiz, que es el rey restaurado en Toledo, que bueno que no se preocupe, que le va a proteger, le saca muchísimo dinero, le saca unas plazas fuertes. El pobre Alcádiz se cree, o se quiere creer, que va a seguir siendo rey de Toledo. Pero los planes de Alfonso VI estaban tan claros en el sentido que, en cuanto que se descuiden los toledanos entre la ciudad, que por esa época, en torno a 1081, le manda un mensaje al papa en el que le dice que vaya pensando en restaurar el arzobispado de Toledo. O sea que Alfonso VI ya estaba preparando lo que iba a suceder. Y aquí no tiene la cosa más vuelta de hoja, es decir, de momento vamos a mantener al tonto este, pero no tiene la cosa más vuelta de hoja, es decir, de momento vamos a mantener al tonto este, pero no cabe la menor duda que en cuanto que podamos, pues evidentemente esto se acaba.

Speaker 1

En esos momentos se produce una situación verdaderamente notable y es que, mientras está por tierras toledanas Alfonso VI, viendo todo lo que rebaña antes de dar el gran asalto a la ciudad de Toledo que él veía inminente y que hablaremos de ello en su día, resulta que hay un grupo de moros que deciden entrar en tierra de Castilla y atacar el castillo de Gormaz. En tierra de Castilla y atacar el castillo de Gormaz. El Cid no ha ido con Alfonso a esta campaña toledana porque estaba enfermo, pero cuando se entera de que efectivamente han entrado los moros en Gormaz, bueno, le falta tiempo para convocar a sus caballeros y entrar en una cabalgada por el reino de Toledo verdaderamente impresionante. Las tropas del Cid, de nuevo, son escasas, los enemigos son mucho más numerosos, pero el palizón que le propina el Cid a los moros de Toledo es tremendo. Y esto, lejos de ser bien considerado por el rey. Lo que acaba haciendo es que el rey diga yo me tengo que deshacer de Rodrigo porque este chico me hace cosas que no están bien.

Speaker 3

Claro existe la duda de si realmente él le dice que vaya, si lo hace de una forma ambigua, si aprovecha luego, después para darse cuenta de que no puede romper con Toledo, y entonces es cuando pone el Cid en la diana. ¿no? Ha habido diferentes interpretaciones? Hay?

Speaker 1

distintas interpretaciones. Hay interpretaciones que dicen que en ese enfrentamiento civil que hay en el reino de Toledo, pues cuando el Cid entró dando estopa no distinguía entre los que se suponía que eran moros buenos y moros malos, que eran moros buenos y moros malos. Y claro, si atizó a los moros supuestamente buenos, pues Alfonso VI tenía la obligación de decir que yo no tengo nada que ver con esto.

Speaker 3

Incluso Crónicas Musulmanas apuntan eso, ¿no, exactamente El estriado de la hechiva por ahí, ¿no?

Speaker 1

Exactamente, y entonces evidentemente eso le colocaba al rey en una situación delicada. Esa es una posibilidad, pero la verdad es que no es una cosa que tengamos claramente establecida.

Speaker 3

Presiones de los nobles también? ¿no, Esto es claro, Esto es Es decir lo más seguro.

Speaker 1

Lo más seguro, y conociendo que le envidiaba muchísimo, es que, efectivamente, empiezan otra vez a comerle la oreja a Alfonso VI, para decirle a este, hay que sacarle de aquí porque no nos crea nada más que problemas y porque en el grupo de los envidiosos, como dice Ramón Menéndez Pidal, lo llama los invidentes. Entonces, pues bueno, los envidiosos empiezan a insistir. Hay un elemento sociológico y psicológico muy importante en las cortes de la época porque estamos hablando del siglo XI y pasaría en el siglo XII también que es una figura que recibe el nombre de mesturero o también de mezclador. Entonces, ¿quién era el mesturero o el mezclador? Bueno, pues, era el encizañador de la corte, es decir el tío que llegaba y de pronto decía oye, ten cuidado con este que está haciendo el programa de radio de la noche, que lo escuchan más que a ti por la mañana, ¿no?

Speaker 3

Y entonces, pues, evidentemente, O con uno que te ha sustituido en verano. ten cuidado, ten cuidado a ver qué pasa con este, etc.

Speaker 1

Y entonces, claro, el mesturero, el mezclador, que lo de mezclador está muy bien, porque mezclaba mentira, verdad, pasiones, protestas de lealtad, etcétera, la serpiente exactamente. Y entonces, estos, que eran unos personajes repugnantes, o sea por un lado aduladores y pelotas, por otro intrigantes y delatores, y tal bueno, en la corte de León tenían un éxito tremendo y lo tuvieron durante mucho tiempo. O sea, alfonso VI, esto de que le llegara alguno y le dijera majestad, yo no quisiera deciroslo, en fin, me duele más que a vos. Pero no os fieis del castellano, este del Rodrigo, porque el Rodrigo, este es lo que es. Lo habéis mantenido aparte de la guerra. Y en cuanto que puede, el tío se sube a caballo, agarra la espada y está organizando líos.

Speaker 1

En fin, ¿qué hacemos aquí? Y entonces, pues, bueno, pues, alfonso VI decide que lo expulsa de la corte de León y lo destierra, muy injustamente. En la corte de León, como en la corte de Castilla, había una influencia muy grande del derecho germánico, muchísimo mayor, a través de los visigodos, una influencia mucho mayor que en otras cortes europeas, curiosamente pues, cortes en las que el peso germánico, en términos raciales, seguramente había sido mayor que en España, pero en España, Pero tan cercano en el tiempo.

Speaker 3

¿no había sido mayor que en España, pero en España, Pero no tan cercano en el tiempo.

Reflexiones finales sobre la envidia

Speaker 1

¿no, bueno, más o menos igual de cercano. Lo que pasa es que, claro, en España sí se había conservado esa herencia visigótica, además con orgullo, porque claro era la monarquía unificada que destrozan los invasores musulmanes, y entonces era aferrarse a ese pasado. Y en ese derecho germánico, las relaciones de vasallaje las podía romper tanto el señor como de servir a este rey, y me voy, Y esto se podía hacer por voluntad de una de las partes. Quien rompe la relación en estos momentos es precisamente el rey Y lo hace mediante la figura del destierro. El destierro era una pena que imponían sobre todo a infanzones y a ricos hombres, como era el caso del Cid, y que no implicaba la pena de confiscación. Es decir, el Cid tenía unas tierras, por ahí, no se le quitaban, no se confiscaban, podía seguir recogiendo beneficios a través de algún administrador, pero evidentemente sí quedaba desterrado Y pierdes un poco que es en lo que se centra el cantar del mío Cid el honor, que es un poco esa idea.

Speaker 1

Claro, porque al final no te has ido tú te han echado, que es algo bastante obvio y no es de acuerdo con el fuero viejo de Castilla. Se iban con él Y eso era lo que formaba la mesnada por los parientes de ese señor que también se iban con él, y luego estaba formada por lo que se llamaba los soldadados, que es el origen de la palabra soldados, es decir aquellos que recibían un sueldo al servicio del señor. Y cuando al cid lo destierran y ya daremos detalles de ese destierro la semana que viene, cuando al Cid lo destierran, y ya daremos detalles de ese destierro la semana que viene, cuando al Cid lo destierran, pues ahí van parientes suyos, ahí van los criados de la casa, ahí van soldados, y esa forma la mesnada con la que el Cid tiene que salir del territorio de León, pero vamos teniendo en cuenta la pericia que tenía en el arte militar. Inmediatamente encontró trabajo con otra gente, Pero de eso ya hablaremos las próximas semanas.

Speaker 3

Un placer, una historia muy bonita, muy poco comentada y muy poco entendida, ¿verdad? Porque al final se nos habla del destierro de Cid como que se enfadó el rey con él y a otra cosa mariposa. Se enfadó el rey con él y y a otra cosa mariposa. Pero que tiene explicaciones?

Speaker 1

que al final, pues, se hunden un poco en como usted decía antes, en la propia idiosincrasia de la sociedad española es que en España no se pueden hacer bien las cosas, don Lorenzo, o sea te las juegas o realmente te dedicas tú solo a ello, y entonces a lo mejor tienes una frutería y la gente viene a comprarte los pimientos y los melones porque son los mejores del barrio. Pero como estés en relación con gente que va por ahí adulando y mestureros, como los llamaban, o mezcladores, bueno, bueno, tú haz las cosas, bien que lo vas a pagar hay que tener siempre mucho cuidado con las serpientes, aunque, aunque seamos que están, y evidentemente algunos, pues hemos navegado en aguas repletas de estos reptiles.

Speaker 1

Hemos pasado por esos pantanos y no cabe la menor duda.

Speaker 3

Muchísimas gracias por todo.

Speaker 1

Lorenzo, nos volvemos a encontrar mañana en el Despegamos Dios Mediante.

Speaker 3

Muchas gracias a usted, don César, hasta mañana.

Speaker 1

Un abrazo muy fuerte.