La Voz de César Vidal

Así fue España: El Cid (II): la pérdida de influencia - 23/06/25

César Vidal, Lorenzo Ramírez

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Con César Vidal y Lorenzo Ramírez.

https://www.cesarvidal.tv/asi-fue-espana/videos/el-cid-ii-la-perdida-de-influencia-23-06-25


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César Vidal y Lorenzo Ramírez exploran la historia de España a través de las hazañas del Cid Campeador, desde sus primeras victorias hasta su papel en la guerra de Zaragoza y los conflictos entre reinos. 

Se discuten las tácticas de combate de la época y la importancia de la diplomacia en las guerras medievales, así como la relación entre los reyes y el Cid. En esta conversación, se exploran los eventos clave de la vida del Cid, desde su destacada actuación en la batalla hasta su relación con Alfonso y su eventual caída en la corte. Se discuten las complejidades de la política de la época, la captura y escape de Alfonso, y el matrimonio del Cid con Doña Jimena, resaltando su importancia en la historia de Castilla y León.

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Introducción al programa

Speaker 1

recuerda que puedes escuchar este audio horas antes de su estreno y sin publicidad suscribiéndote en cesar vidal punto tv Música. Así fue España con. César Vidal y Lorenzo Ramírez Estamos de regreso. Y estamos de regreso para dar inicio a ese programa doble y sesión continua que todos los lunes, en La Voz, dedicamos a la cultura hispánica. Ya saben, ustedes que empezamos siempre con el. Así fue España, donde se queda con nosotros un ratillo todavía, don Lorenzo Ramírez. Bienvenido de nuevo, don Lorenzo. Buenas noches, don César.

Speaker 3

Buenas noches.

El Cid contra el sarraceno de Medinaceli

Speaker 1

Y ya saben que ahí les contamos la historia ocultada, mentida, negada, escondida, pero la verdadera historia de España. Y después, que se volverá a marchar, don Lorenzo, hasta el despegamos de mañana, entramos en la segunda parte de este programa, doble y sesión continua que dedicamos a la hispanidad, pero hablando de la lengua española, de la lengua española que es el mayor legado que ha dejado España, el acervo común de la humanidad. Y ahí, quien nos echa una mano siempre es Doña Sagrario Fernández Prieto, con sus palabras al aire para que hablemos y escribamos cada vez mejor en español. Pero de momento nos quedamos en la historia.

Speaker 1

Bueno, usted recordará, don Lorenzo, como la semana pasada hablábamos de esa victoria que había tenido el Cid, campeador, ya campeador a partir de ese momento, contra Jimeno Garcés que era uno de los mejores caballeros de Pamplona y aquí, como Rodrigo Díaz de Vivar, con tan solo 23 años, venció en esta primera Liga al caballero Navararro y a partir de entonces lo empezaron a llamar Campi, doctor en latín, que se convertiría en campeador en español, en castellano, que significa el vencedor de batallas, el guerrero afortunado, poco tiempo después de esto con esa voz también, como de escudero, que había sido una alférez real alférez real, efectivamente Bueno, muy poco después de esto, el campeador tuvo otro combate singular con un sarraceno de Medinaceli, al que no solo venció y además mató.

Speaker 1

Parece que este se llamaba Harris, pero es una noticia posterior. no podemos tener una seguridad absoluta. Creo recordar y si no fue así usted me corrige hicimos referencia al hecho de que este tipo de combate era algo típico de los arios, de los pueblos germánicos.

Speaker 3

en el caso de España, es decir, en vez de buscar una guerra generalizada, etcétera, etcétera, los pueblos arios tendían generalmente a la lucha de paladines y aparte de que ahorraba muchísima sangre pues se decidía enseguida, con lo cual la guerra costaba menos en sangre y en oro No es que luchara el rey de cada uno de los grupos, sino que se elegía uno que era el que luchaba contra otro, y entonces, bueno, al final era un duelo que era el que decidía la contienda.

Speaker 1

Y eso, por cierto, lo vemos en la Biblia Los filisteos, que eran un pueblo ario que estaba descendiendo desde Grecia y desde Creta, cuando llegan a Palestina, inmediatamente en ese enfrentamiento del rey Saúl de Israel con los filisteos, los filisteos sacan al gigante Goliat y dicen bueno, que salga otro campeón israelita que luche con Goliat, y el que gana hace que el otro pueblo le quede sometido. Y eso aparece también en la guerra de Troya. recordemos el combate entre Aquiles y Héctor.

Speaker 3

Aparece en la película además de Aquiles de Brad Pitt, cuando sale él y pega aquel salto espectacular.

Speaker 1

Sí, sí, sí, Y efectivamente era una forma de combate de este tipo que era muy civilizada. Es curioso porque este fin de semana yo volví a ver Patton que no sé la cantidad de veces que la he visto y hay un momento en que Patton dice en vez de este derramamiento de sangre, lo que tendría que haber es un duelo singular entre el mariscal Rommel y yo, O sea, nos saludaríamos, subiríamos luego a nuestros tanques y el que ganara, pues se había acabado la guerra.

Speaker 1

En tanques, ¿no, un guano en tanques, exactamente, con las espadas y tal. Los escudos eran más sencillos, algunos aspectos incluso más importante que el elemento romano. En el segundo año de reinado, en el 1067, y tuvo que guerrear con Moctadir, del que hemos hablado en multitud de ocasiones y se presenta delante de Zaragoza. ¿quién manda las máquinas de guerra que tienen que intentar derribar las murallas de Zaragoza? Las manda el Cid.

Speaker 1

Es decir, quien va a dirigir ese asedio de Zaragoza? no es otro, nada más que el Cid, y por cierto con bastante éxito, porque efectivamente Moctadir se da cuenta de que pueden tomar Zaragoza, de que pueden derribarlo. Y entonces tanto Moctadir como los prohombres, la oligarquía de Zaragoza, de Sacusta pues, deciden que se rinden a Sancho ante lo que había hecho el Cid. Incluso, y esto es bastante interesante, moctadir además entregó un rescate de oro, plata, piedras preciosas, perlas y paños preciados que fue realmente tremendo. Y a partir de este momento, es cuando a Rodrigo Díaz de Vivar le empiezan a llamar Sidi, es decir mi señor. De ahí que en realidad, en vez de hablar del Cid, se hable del mío Cid, porque Sidi es ahí del final es el sufijo de posesión posesión de primera persona del singular Como el milord como el milord también.

Speaker 1

Exactamente, exactamente, solo que en las lenguas germánicas y en las lenguas latinas esa posesión va con una palabra distinta es el mai, el mi, el mun, etcétera, mientras que, por el contrario, las lenguas semíticas, como es el árabe o el hebreo, es una letra i que se añade al final. Entonces, en vez de Sid, sería señor, sidi es mi señor. En hebreo pasa exactamente igual, o sea. es la historia que hay Y efectivamente, a partir de ese momento se le nombra y además empieza a dejar su huella en crónicas que no son precisamente cristianas. Por ejemplo, hay una crónica hebrea de José Benzadik de Arevalo, nada más y nada menos, o sea todos los nombres José Benzadik y luego de Arevalo, para que quede clara, en la que escribe lo siguiente fue ganada Zaragoza por Cidi Rú Díaz en el año 4827 de la creación, que corresponde al 1067 de los cristianos. Es decir aquí. lo que sucede, pues, es que efectivamente él da la fecha de los cristianos pero lógicamente, al ser un cronista judío, da en primer lugar la cronología judía. Lo que va a venir a continuación hablamos en su día, pero ahora nos estamos deteniendo en el papel del Cid es la famosa guerra de los tres Sanchos.

Speaker 1

Castilla ha intervenido en Zaragoza, de hecho lo viene haciendo desde la época de Fernando I. Este éxito del Cid porque en realidad no es del rey Sancho, es del Cid realmente irrita a los reyes de Navarra y de Aragón porque, efectivamente, se dan cuenta de que Castilla está recuperando territorios de que le habían ido privando tanto Navarra como Aragón. y entonces Sancho Ramírez de Aragón y Sancho de Navarra deciden que van a ir a la guerra con Castilla, en lo que se llama la guerra de los tres Sanchos. Bueno, pues, aquí, efectivamente, lo que lleva a cabo la combinación de la diplomacia de Sancho de Castilla con la habilidad militar del Cid es verdaderamente tremendo. Sancho de Castilla consigue que, desde la frontera de ese reino moro de Zaragoza, que ha vuelto a rendirse a Castilla como consecuencia de la destreza militar del Cid, haya un ataque del Balí de Huesca contra Aragón.

Speaker 1

Y entonces, cuando Aragón se da cuenta de que enfrente no solamente tiene a los castellanos, sino que además tiene a los moros, inmediatamente se produce la rendición de Aragón y Sancho Ramírez reconoce el derecho de Castilla a intervenir en Zaragoza y renuncia además a reconquistarla, a tenerla como reconquistada, con lo cual, a esas alturas, sancho ha ido recuperando buena parte de todo lo que Sancho el Mayor en su día le quitó a Castilla Todavía quedan en poder de los vascones Álava y Guipúzcoa. Veremos en su día cómo, en su momento, álava y Guipúzcoa, provincias vascas, preferirán estar en Castilla que en Navarra. preferirán estar en Castilla que en Navarra, a pesar de que Navarra hable también vascuence. pero lo cierto es que aquí se produce una recuperación de terreno en la cual tiene un papel absolutamente extraordinario el Cid.

Speaker 1

La diplomacia podía ir por cuenta de Sancho, pero en última instancia lo que sucede es que aquí hay una presión nueva castellana tanto sobre Navarra como sobre Aragón. Hay incluso una situación en la que ya lo que se ve venir es que Castilla va a ir a por León. La gente recordará que cuando se produjo la muerte de la reina viuda de Fernando I, el 7 de noviembre de 1067, en Sancho quedó la idea de que aquí se ha muerto padre, ha quedado madre y esto de la partición absurda que ha hecho, papá Fernando, lo vamos a acabar, claro, en el momento en que ya, además, se da la muerte de la reina viuda, que a fin de cuentas era mamá.

La batalla de Golpejera y sus consecuencias

Speaker 1

Íbamos a respetar a mamá, guardando fidelidad al testamento de Fernando. Bueno, pues, sancho, el fuerte de Castilla, inmediatamente emprende esa tarea de reconquista de la que hemos hablado, de hecho, a los tres meses de una reunión que tuvieron en Burgos tanto Alfonso, rey de León, como Sancho, reunión, tengo que añadir, en la que estuvo el Cid como testigo. Bueno, pues, decidieron que iban a solimos una batalla y el que gane la batalla desgaste. Para que vamos a seguir en ese plan. Aquí, lo que nosotros tenemos que hacer es que combatimos una batalla y el que gane la batalla se queda con todo y los reinos no tienen que verse más asolados de las víctimas que se producen. Qué sucede pues? hombre, allí aparece martín Alfonso como alférez del rey Alfonso y como alférez del rey Sancho aparece el Cid Y, claro, les dieron una somanta a los leoneses, de estas que hacen historia. Los leoneses fueron vencidos, alfonso huyó, se marchó a León en la idea de protegerse allí. Lo capturan ¿no? Luego, después, Lo capturaron después.

Speaker 1

Pero en ese momento la idea es que, bueno, hemos perdido la batalla, pues de lo dicho no hay nada y efectivamente aquí nosotros no vamos a hacer absolutamente nada. O sea, esta era la historia y en fin vamos a ver cómo nos recuperamos, y Alfonso va a intentar emprender acciones, con relativo éxito tanto en Galicia como en el reino moro de Badajoz, pues para reponerse de la derrota.

Speaker 1

No no le fue nada bien, ni cosa parecida. Además, en aquel momento García, que era el rey de Galicia, tenía que intentar mantener atados cortos a los portugueses, con lo cual la cosa no fue muy bien. Al final tuvo que salir Doña Urraca, como siempre ¿no? determinado el Cid como un personaje que tenía mucho peso en la corte y efectivamente eso iba a quedar claro en un episodio que voy a contar ahora. En un momento determinado lo contamos, en su día tanto Alfonso de León como Sancho de Castilla deciden que le quitan Galicia a García y se lo reparten. En este episodio, desde luego no de amor fraternal ni mucho menos, el Cid le aconseja, a don Sancho que no viole el reparto paterno. Es decir señor, no vayáis a por vuestro hermano García, esto va a ser peor, aquí va a haber un derramamiento de sangre. Seguramente la división que hizo el rey Fernando no era justa, pero vamos a mantener eso. No merece la pena ir a una guerra por una situación así. No hace falta que vamos en este sentido de manera bastante clara. El rey Sancho no le hace ningún caso al Cid y en un momento determinado se da la circunstancia de que finalmente Sancho entra en Galicia. Sabemos que arresta, detiene a su hermano García y se lo lleva a un castillo de bombos. Pero pero cuando se ha producido todo esto en una batalla de Santarém, que esto es muy interesante, es donde se demuestra de nuevo la enorme valía del Cid En esa lucha contra García, que concluye con la captura de García y el hecho de que lo encierran con la captura de García y el hecho de que lo encierran previamente, ha habido una batalla en el curso de la cual Sancho está a punto de morir a manos de una serie de caballeros portugueses que caen encima de él, cuando parece que, efectivamente Sancho puede parecer. Lo que sucede es que el Cid interviene, desarma a todos esos caballeros portugueses, arma a Sancho en lo que está combatiendo con los caballeros y finalmente Sancho debe la vida y la continuación del reino a una acción del Cid que parece absolutamente de película, porque en ese momento Sancho está a punto de caer prisionero porque los caballeros que le atacan, caballeros de García, son varios y no se puede defender contra todos. Bueno, pues, el que salva la situación es precisamente el Cid, apareciendo como si fuera una película, llevándose por delante a todo este tipo de gente. Esta es la situación que hay.

Speaker 1

El enfrentamiento entre Alfonso y Sancho continúa, se reparte en el Reino de Galicia, como habían dicho en ese momento.

Speaker 1

Pero lo que sucede es que en un momento determinado estalla la guerra entre ellos y tiene lugar la famosísima batalla de golpejera, batalla en la que aparecen los Beni Gómez de los que hemos hablado ya en su momento, es decir los hijos de Gómez que por supuesto eran condes, y no sólo en los territorios de Saldaña, de Líbana y de Carrión, sino también en Zamora.

Speaker 1

Con ellos, por primera vez, se va a enfrentar el Cid Y lo va a hacer como alférez del rey Sancho en los campos de Golpejera, llevando la enseña real y además, según dice la historia, roderiqui, enalteciéndose sobre todos los demás caballeros del ejército. Aquí y es algo bastante interesante las tropas leonesas superan en número a las castellanas Y entonces, viendo que superan en número Sancho que era Sancho de Castilla, que era un personaje en fin poco humilde, pues lo que sucede es que se jacta delante del Cid Y le dice nosotros somos mejores y más fuertes y mi lanza valdrá por mil caballeros, la de Rodrigo Campeador por cien. Y en ese momento el Cid ataja al rey Sancho porque se está pasando y le dice yo por mí solo afirmo que combatiré bien contra un caballero, y Dios dirá después contra un caballero. Y Dios dirá después Esto de la fantasmada aquí, del rey, diciendo que va a atizar a mil caballeros y yo voy a atizar a cien.

Speaker 3

Yo de momento me voy a pelear con uno.

Speaker 1

Yo respondo del enfrentamiento que en uno y luego, pues, efectivamente, dios dirá y veremos lo que sucede.

Speaker 3

En esa batalla iba de portastandarte.

El cerco de Zamora y la muerte de Sancho

Speaker 1

Efectivamente, y en esa batalla iba de portastandarte. Efectivamente. Y en esa batalla, además, se produce un episodio muy interesante, porque Alfonso cae prisionero de los castellanos mientras.

Speaker 1

Sancho era capturado por los leoneses. En esos momentos el Cid tenía rotas las armas del combate. Pero ve a un grupo de catorce caballeros leoneses que llevaban preso a don Sancho. Y cuando ve a los 14 caballeros leoneses, les dice ¿a dónde lleváis así a nuestro señor, si el vuestro también está prisionero, devolvámonos libres. Uno y otro rey, los leoneses dicen bueno, aquí lo que tenemos, claro, es que nosotros hemos capturado a Sancho. Eso de que vosotros tenéis al rey Alfonso está por ver. Y como ven que el Cid los sigue y no abandona al rey Sancho, en un momento determinado se vuelven hacia él, pero verdaderamente de muy mal humor, y le dicen ¿por qué sigues, necio, a tu rey cautivo, ¿piensas tú solo librarnos de nuestras manos? Bueno, pues, en ese momento Rodrigo dice dadme una lanza y lo veréis. Y claro, ahí los leoneses dicen dadle a este imbécil una lanza, que se va a enterar de lo que vale un peine, porque aquí vamos un grupo de 14 caballeros. Bueno, le dan la lanza.

Speaker 1

Rodrigo Díaz de Vivar aguija el caballo hasta que alcanza a los leoneses. Derriba uno en la primera carrera, vuelve riendas, derriba otro, hiere a otro, liberta a Sancho, y en ese momento le da armas de uno de los que ha caído y entre los dos, entre el rey y el caballero, desbaratan a los que queda de los catorce caballeros leoneses. No me diga usted a mí que esto no es para película o sea. Esto es algo verdaderamente impresionante. A lo mejor, en vez de catorce iban solo ocho, no-transcript, a ver hasta dónde lo deja, que lo acaba dejando primero en un castillo de Burgos. Ahí le ayuda a escapar la infanta Unraca porque tenía como su favorito Alfonso. Hay quien dice pero esto la noticia la ha transmitido un fraile y habrá que ver si no se la cree o no. Hay un fraile, del que hablaremos seguramente más adelante, que sostiene que Urraca era amante de Alfonso es decir que mantenían una relación incestuosa y claro no iba a dejar Alfonso que quedara en esa situación.

Speaker 1

Pero en cualquiera de los casos, lo que pasa y claro no iba a dejar a Alfonso que quedara en esa situación, pero en cualquiera de los casos lo que pasa es que Alfonso consigue huir, se va a Toledo, allí va a estar tiempo y en un momento determinado, con Alfonso va a estar un personaje que aparecerá y que es importante y que es el conde Pedro Ansúrez. Pedro Ansúrez es un personaje que va a estar siempre de cara contra el Cid, que aborrece al Cid y que se da la circunstancia de que hablaba muy bien el árabe y entonces, como hablaba muy bien el árabe, estaba en Toledo con Alfonso hasta que vio el momento ideal para que, efectivamente Alfonso se pudiera escapar, porque Pedro Ansúlez salía todas las mañanas de casa, se ponía a hablar en árabe con los que había en Toledo y entonces, hablando con ellos, pues iba reuniendo datos para la fuga. Esa es la historia. Sabe usted que en un momento determinado el rey Sancho pone cerco a Zamora, donde estaba Doña.

Speaker 1

Urraca y de lo que no hemos hablado es que, durante el cerco, de nuevo Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid vuelve a destacarse en un combate impresionante cuando, encontrándose solo en la cercanía de Zamora, lo acometieron nada más y nada menos que 15 caballeros zamoranos Bueno, de los cuales además siete vestían lórigas, es decir iban con la armadura. Rodrigo Díaz de Vivar podía haber rehuido una lucha tan absolutamente desigual, pero la verdad es que mató a uno y vio a otros dos.

Speaker 3

Otra vez lo volvió a hacer.

Speaker 1

Otra vez lo volvió a hacer Y claro, después de matar a uno y herir a dos, el resto debieron de pensar que no merecía.

La jura de Santa Gadea

Speaker 1

Exactamente, no debían quedarse allí, debieron de llegar a la conclusión de que más valía la pena que acabaran huyendo. De hecho, y esto es bastante interesante, hay algunos autores que sostienen que aquí los 15 zamoranos no se encontraron de casualidad con el cine, sino que efectivamente lo iban buscando para atenderle una emboscada, y lo que sucedió es que se la atendieron, pero salieron muy malamente de esa situación. Recordemos muy brevemente como, en el sitio de Zamora, bellido Adolfo o Bellido Dolfos, asesina al rey Sancho de manera traicionera. Y esto va a tener una enorme, enormemente importancia porque se da la situación de que, claro, alfonso puede regresar de Toledo y se convierte en rey de Castilla y León. Pero hay un problema bastante serio y es el hecho de que Alfonso, agradecido a Urraca, le va a dar nombre y consideración de reina, con lo cual por ahí había alguno diciendo claro, claro, nombre y consideración de reina, con lo cual por ahí había alguno diciendo claro, claro nombre y consideración de reina Confirmación.

Speaker 3

Lo comentábamos antes. Al final compartían el hecho.

Speaker 1

Exactamente. pero es que aquí hay otras cosas Y sobre todo, esto va a ser una desgracia para Castilla porque, claro, durante el breve reinado de Sancho, quien reparte, estopa, recupera territor, territorios y está a la cabeza de esa Castilla? León es Castilla, pero Alfonso vuelve. Alfonso es rey de León. Quien ha sido rey de Castilla? su hermano Sancho. la querencia de Alfonso es con León.

Speaker 1

Y entonces aquí lo que sucede, pues, es que evidentemente el papel de Castilla empieza a caer y se producen inmediatamente alteraciones en la corte para ver quiénes son los más importantes. el cid, en buena medida, era casi como el número 2 del reino, el rey de castilla del rey de castillaancho. el Cid, que no tenía ni 30 años, tenía 28-29 años. en ese momento era el número 2 del reino, pero, claro, aquí se da la circunstancia de que no hay una persona de sangre real que pueda apelar a sustituir al rey Sancho y Alfonso se convierte en el rey.

Speaker 1

¿Y qué pasa en ese momento? Pues que los castellanos lo único que pueden hacer es obligar al rey a jurar que no ha tenido arte ni parte la muerte de su hermano, que en principio estaba contemplado en el fuero juzgo, es que de pronto el Cid quisiera imponerse sobre Alfonso y obligarle a dar más garantías. Pero sí es verdad que el sitio donde los castellanos exigen al rey Alfonso que jure es muy significativo. Porque no jura en León, sino que va a jurar a una iglesia que está en Burgos que es la iglesia de Santa?

Speaker 1

Gadea exactamente, que parece que tenía una cierta tradición de este tipo de ceremonias porque, como dice el poema, en Santa Gadea de Burgos dojuran los hijos de algo.

Speaker 3

Allí le toma la jura el Cid al rey castellano como al Férez Real, el Cid, que luego perdería el puesto en favor del conde de Nájera de García Ordóñez.

El matrimonio del Cid con Jimena Díaz

Speaker 1

Efectivamente. Y aquí vamos a ver. Aquí se produce una ceremonia, que es lo que se denomina la confusión. Vamos a explicarlo. No es que de pronto la gente no supiera por dónde estaba, sino que la ceremonia se denomina la confusión porque en el curso de esa ceremonia se enfrentaba a la persona con el juramento, un juramento que era pues, si vos mentiras, jurades, plega a Dios que vos mate un traidor que sea vuestro vasallo, así como lo era Bellit, adolfo del rey Don Sancho. Adolfo del rey Don Sancho, y aquí Alfonso y doce caballeros más tenían que decir amén, y además lo tenían que hacer tres veces, lo cual, dicho sea de paso, pues efectivamente era lo obligado, era el trámite legal. La leyenda dice que, después de hacerle jurar las tres veces que era obligada, el Cid quiso besarle la mano al rey y el rey se la negó. Pero esto parece que es una leyenda y de hecho la verdad es que el Cid va a recibir un tratamiento de buen vasallo, que era algo tremendamente importante. Los vasallos no eran toda la gente que era súbdita del rey, sino que el vasallo, dentro del orden feudal, era alguien que recibía una ayuda especial del rey, una protección oficial. Por ejemplo, los vasallos se repartían la quinta parte del botín de guerra, y esto leoneses, castellanos, asturianos lo habían copiado de los árabes. Es decir, esta era la idea de ese botín de guerra que quedaba para el señor y el resto para los vasallos. Pero, claro, aunque es verdad que ese vasallo recibía una serie de beneficios del rey, por ejemplo, lo guardaban de daño de fuerza, de afrenta, le buscaban un matrimonio ventajoso, etcétera, etcétera, etcétera. Sin embargo, quien manda allá en la corte, no son los castellanos, y los que mandan otra vez son los Benigómez, es Pedro Ansúrez que ayuda a Alfonso a huir de Toledo y que recibe los condados de Carrión y de Zamora. Es decir, es una serie de personas que estaban muy vinculadas con Alfonso. Pero el Cid deja de ser ese personaje importante, ese número dos del reino. Hay un documento muy interesante del 8 de diciembre de 1072, en que Alfonso realiza una donación, siendo ya rey de Castilla, al monasterio de Cardeña, con el consentimiento de su hermana Urraca, y aparece una serie de nobles obispos, nobles, etcétera, seglares incluso, que firman como testigos. Bueno, pues, el Cid aparece el tercero, empezando por abajo. Es decir, el Cid ha dejado de ser vamos, no cabe la menor duda el número dos y se ha convertido en un personaje que sigue en la corte al que? Sí, eso lo vamos a ver. Pero sí, voy a mencionar una cuestión solo de entrada la veremos más la semana que viene y es que, entre las medidas que toma el rey Alfonso, en el sentido de Rodrigo, tú no puedes ser lo que has sido con mi hermano, que ni lo sueñes, pero eres un vasallo y sí te aprecio el Cid es el que arregla, perdón Alfonso, es el que arregla el matrimonio del Cid con Doña Jimena Díaz. Vamos a hablar de Doña Jimena Díaz y del matrimonio, ya, la semana que viene.

Speaker 1

No nos vamos a detener ahora y vamos a hablar de cómo hay una teoría de dos Jimenas y cómo eso ha dado lugar a muchas leyendas que aparecen no solo en las mocedades del Cid de Guillén de Castro, sino en la película de Hollywood. Pero aclaremos que en esa boda, en la que el marido tenía que entregar unas arras a la mujer, ese contrato de donación de arras siempre decía por qué le daba las arras. Y entonces aquí la cosa está más clara que el agua sobre por qué Alcid, lo que más le destacaba de Jimena y por qué daba el dinero de las arras. Porque dice lo siguiente por decoro de su hermosura y por el virginal con nubio, es decir al Cid lo que le gustaba de Jimena es que era guapetona y llegaba virgen al matrimonio, y no dice nada más.

Speaker 1

O sea no andaba buscando intelectuales, el Cid, o sea esta era una señorita de muy buena familia, hablaremos de ello la semana que viene. Señorita de muy buena familia, hablaremos de ello la semana que viene. Era una señorita incluso, dentro de la nobleza, de posición superior a la del Cid, con lo cual, pues, había un ascenso dentro del orden aristocrático, pero fundamentalmente era guapetona, guapetona y además llegaba virgen, y con esas dos cualidades pues, las arras estaban más que justificadas. Pero del matrimonio de las arras, del personaje de Doña Jimena, hablaremos, dios, mediante, la semana que viene.

Speaker 3

Bueno, pues, apasionante el programa de hoy y también, lo será seguro, el de la semana que viene. Ha sido un placer, como siempre, acompañarle, don César.

Speaker 1

Ha sido un placer, don Lorenzo. Nos vemos mañana en el Despegamos Dios Mediante.

Speaker 3

Fuerte abrazo.

Speaker 1

Un abrazo muy fuerte.